Roberto Parra reveló el infierno que vive Marcelo Corazza en la prisión
Marcelo Corazza atraviesa un presente complejo, que se configura en la supuesta participación en diversos episodios de abusos de menores, incluso en una probable intervención en una red. Por eso, el hombre de Telefe permanece recluido de su libertad en un penal.
El ganador de la primera edición de Gran Hermano transita sus días en la cárcel de Ezeiza, donde la Justicia decidió que se lo encerrara de manera preventiva mientras se profundiza en la investigación legal de su accionar en una gama de delitos.
En todo este contexto apareció la opinión de Roberto Parra, quien también se adjudicó el reality pero en el 2003, y quien posee un vínculo con Corazza, dado que supo entablar una relación de mucha cercanía, de extrema complicidad durante varios años.
En una entrevista con Mitre Live, el ex Gran Hermano compartió su visión de todo este momento de Marcelo y soltó: “Quién soy yo para hablar de Marcelo en la condición que está, es fácil hacer leña del árbol caído, yo no soy así, a mí no me gusta hablar de mí, pero yo tengo mucho código, es muy fácil darle patadas cuando está en la lona, si se equivocó la Justicia lo va a decir, no yo".
Incluso, a raíz del conocimiento de la personalidad del acusado, Parra razonó: "A Marcelo hace años que no lo veo, si es el Marcelo que yo conocí, yo creo en su palabra, si es el que yo conocí, también me pregunto por qué lo detuvieron, lo llevaron, ahora lo detuvieron de vuelta”.
En esa charla, Parra analizó todo lo que experimenta Corazza y soltó que se han extralimitado en algunas consideraciones. “Por qué tanto, ya le habían hecho una cámara oculta, pobre pibe, le están haciendo la vida imposible", exclamó.
"Si hizo algo, lo dirá la Justicia, a ver si tendrá que pagar o no, yo me quedó con el Marcelo que conocí, la última vez que lo habré visto será hace 15 años. Lo vi en 2004 en un estudio de televisión, nos dejamos de seguir en Instagram hace un par de años. No tengo ningún problema con él en absoluto", culminó.