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Este es el grado de estudios de Micaela Tinelli

Mica Tinelli se desempeña como fundadora y directora creativa de Ginebra, marca de ropa que creó en 2012 y que no para de crecer gracias a sus originales diseños.
Mica Tinelli tiene 34 años de edad. Foto: Instagram: micatinelli
Mica Tinelli tiene 34 años de edad. Foto: Instagram: micatinelli

Se sabe que Mica Tinelli cursó estudios en materia de moda en la Universidad de Palermo. Lo que no termina de quedar claro es qué carrera específica siguió y si logró recibirse o dejó su formación incompleta. Sí es seguro que, gracias a Ginebra, logró concretar el sueño de dedicarse a la indumentaria.

Mica Tinelli y sus estudios universitarios en moda: esto es lo que se sabe al respecto

Micaela Tinelli (26 de agosto de 1988) tuvo en claro desde que era niña que el mundo de la indumentaria sería una de las grandes pasiones de su vida. En una entrevista, reconoció que a los cuatro años ya pasaba horas en el vestidor de su mamá (Soledad Aquino, la primera esposa de Marcelo Tinelli) probándose y jugando con todas sus prendas.

Mica Tinelli ya superó los 10 años al frente de Ginebra - Fuente: Instagram Micaela Tinelli (/micatinelli)

Como si fuese poco, desde chica también tuvo la oportunidad de recorrer los estudios de televisión donde trabajaba su padre. “Enloquecía con los vestuarios cuando acompañaba a mi papá al programa, era una experiencia mágica”, dijo al respecto. Con la certeza de que la moda era su gran pasión y con el sueño (ya de adolescente) de tener su propia marca de ropa, Mica Tinelli se inscribió para estudiar en la Universidad de Palermo finalizado el secundario.

Algunas fuentes indican que cursó estudios en Diseño de Indumentaria. Otras, en cambio, dicen que se formó en Producción de Moda. Lo mismo ocurre con el grado alcanzado: mientras hay quienes afirman que obtuvo el título de Licenciada, también se dice que abandonó su carrera antes de recibirse. 

Mica Tinelli: su timidez en el colegio y cómo era como alumna

Para Micaela Tinelli, la timidez fue un problema que tuvo que padecer durante buena parte de su vida. Durante los años escolares, esto la llevó a mantener distintas entrevistas con psicopedagogas. En el ámbito de la vida privada, a su vez, asistió a distintos espacios terapéuticos.

“No puede faltarme la terapia”, reconoció en una ocasión. Al respecto, expresó que para ella “es un espacio fundamental, de desconexión y conexión” y “un camino de aprendizaje y superación”. Consultada acerca de cómo era como alumna, se definió “pulcra, prolija y obsesiva”. Al mismo tiempo, recordó que de niña tenía sus propios “mundos de fantasía” y que vivía en una especie de “burbuja” llena de magia y creación.