Carlos Vives y una noche que recargó energías e hizo bailar a todo el Movistar Arena en un show brillante
Pasadas las 21.20, en un Movistar Arena repleto, Carlos Vives apareció en escena para el delirio de las casi 15 mil personas. Tras un video en donde mostraban la extensa carrera y los 30 años de música del colombiano, las luces se apagaron y Pa’ mayté yo fue el puntapié inicial para una noche que desbordó energías y buena onda al ritmo de la cumbia, la bachata y el vallenato.
Carlos Vives, ingresó a escena con un look total black acompañado de tres coristas con vestimentas coloridas y caribeñas y una banda que conjugó entre las tres partes -Vives, coristas y músicos- una conjución inigualable y que logró por casi dos horas hacer bailar absolutamente a todos los presentes y que los asientos nunca cumplan función alguna en el recinto ubicado en Villa Crespo.
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Déjame entrar y Ella es mi fiesta fueron del arranque dejando a las claras que los pies no iban a poder estar quietos dejándose llevar por el ritmo caribeño que tuvo de manera continua uno de los puntos más altos con La Bicicleta, canción que sacó Vives con su coterranea Shakira alcanzando el primer lugar de ránkings de todo el mundo
Christian Camilo Peña, el encargado del bandoneón, tuvo su momento de brillar con La Cañaguetera generando un aplauso cerrado de los presentes como en cada una de las intervenciones de los músicos y de las coristas que sin dudas son uno de los grandes bastiones del excelso show de Carlos Vives. Luego fue el momento de otro de los clásicos de la carrera del colombiano de la mano de Fruta Fresca.
Mientras el cantante salía de escena para cambiarse la camisa por una color borravino, las pantallas proyectaron distintos saludos y elogios para con Carlos Vives de músicos del continente. Luis Fonsi se llenó de elogios y lo caratuló como "un pionero", algo similar a lo que dijo Fonseca, Juanes, Alejandro Sanz y el gran Fito Páez que remarcó que el colombiano fue el que "trajo el vallenato a Latinoamérica".
Con una guitarra eléctrica brillante y el logo de los 30 años en la música, el colombiano volvió a escena para cantar Gotar fría, La Mala Suerte y Nota de amor, canción que cantó con una gorra negra, que le tiraron del público, que tenía un logo con la bandera argentina y la copa del mundo en el centro lo que generó la risa del artista.
"Muchas gracias Argentina por esta oportunidad de regresar a celebrar estos 30 años. Hice canciones viejas y un nuevo estilo. Canté con algunos que ya no están, conocí a Celia (Cruz), a Tito puente y a una generación que hoy no está", dijo agregando que tambíen tuvo la posibilidad de cantar con músicos de la nueva generación como Camilo, para darle paso a Baloncito viejo.
"Todos los días tenemos la oportunidad de volver a nacer", dijo mientras la frase se proyectaba en las pantallas, que fueron grandes protagonistas porque reflejaban con imágenes y videos las distintas canciones con recuerdos de la extensa carrera de Carlos Vives.
Tras un pequeño parate en donde se volvió a cambiar la camisa, esta vez por una verde, aparecieron en escena los argentinos de Eruca Sativa para un pequeño homenaje al rock argentino. Junto con el trío cordobés, Vives cantó el clásico de Charly García, Estoy Verde y también le rindió un homenaje a Fito Páez cantando Mariposa Teknicolor con una gran recepción del público presente que ovacionó a Eruca y también a los dos valuartes de la música nacional.
Pero, tal como el mismo Carlos Vives dijo, las banderas colombianas se hicieron presente en gran número en el Movistar Arena. "Quiero dar las gracias porque siempre hay algo con una bandera amarilla, azul y roja, sin importar el orden", sumando a ecuatorianos y venezolanos.
El final se avecinaba con Robarte un beso, canción que grabó con Sebastián Yatra, pero antes del cierre se despidió muy emocionado por el calor de la gente: "muchas gracias Argentina, son muy grandes. No sé si saben cómo los queremos", dijo Carlos Vives para ponerle punto final a una noche que todos los presentes recordarán para siempre despidiéndose con Cuando nos volvamos a encontrar.