Ricky Sarkany contó cómo fueron los últimos minutos de vida de su hija Sofía
El destino golpeó a Ricky Sarkany, y toda su familia, con el triste desenlace de su hija Sofía, que trascendió de plano el 29 de marzo del 2021. En el contexto del segundo aniversario de ese partida, el empresario ofreció un relato conmovedor de las últimas horas de su amada.
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En una entrevista con Julio Leiva, en ese ciclo tan distintivo en el que se crea una atmósfera especial, el famoso abordó con mucha hidalguía y valentía todo lo que sucedió con Sofía en esos instantes definitivos, en los momentos previos a perder la batalla contra un cáncer.
Como primera reflexión fuerte, muy honda, Ricky explicó lo que ha procesado en estos dos años: “Tengo dos formas de verlo: la primera es preguntarme por qué, qué barbaridad, morir a los 31 años, tan joven. La otra es que tuve el privilegio de compartir 31 años con ella”.
Respecto a esos días finales, en los que el tratamiento ya no lograba señales positivas, Sarkany expresó la entereza y la actitud maravillosa de su hija: “Cuando la llevaban a hacerse estudios, se escuchaba el grito: ‘Papi, no llores’ o llamaba a mis amigos y les decía: ‘Cuidá a mi papá’”.
E incluso narró una circunstancia muy maravillosa que aconteció en el hospital, en esa sala en la que se alojó en Miami: “Cuando estaba intubada, nos piden que nos despidamos, pero vuelven Clara, Josefina y Violeta (las hermanas de Sofía) y su marido Tomi para estar con ella”.
Ese episodio dispuso de algo intangible, algo mágico, porque el empresario textil exteriorizó: “A ella le iba bajando el pulso, le pusieron una música, le hacían mimitos, y llega la enfermera y les dice: ‘No sé qué están haciendo, pero sigan porque el pulso está normal’”.
Sarkany también compartió la actitud luminosa que caracterizó a su hija y contó: “Ella siempre repetía: ‘Hay que hacer con la vida la mejor obra de arte’. También decía: ‘Sueños tenía muchos, pero expectativas prefería no tener’ y me dejó una enseñanza inmensa, porque hasta último momento se rió”.

