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Ezequiel Campa: "Analizar un hecho artístico desde lo moral es una burrada total"

Ezequiel Campa es una de esas personas que decidió apostar por el humor hace 20 años y le salió bien. En una entrevista mano a mano con MDZ Show, habló de su carrera, del humor y de su vida personal.

En el 2003 comenzó su carrera en el Stand Up. También se destacó en la serie televisiva Todos contra Juan. Su humor trascendió las fronteras argentinas, llegando a actuar en el New York Comedy Festival con renombrados artistas como Amy Shumer, Marc Maron, Chris D'Elia, por nombrar algunos.

También utiliza las redes sociales para compartir sus ocurrencias. Sin dudas, su trabajo provoca miles de risas en cualquier escenario.

Con unas gafas, una sonrisa y su carisma, Ezequiel Campa arribó en MDZ para contar detalles de su vida profesional y personal.

- Tu show ha llegado a muchos países. Vos cuando te vas de viaje, ¿qué pones en los papeles cuando te preguntan por la profesión?

- A mi me gusta ser un poco pretensioso y pongo 'artista'; que no entiendan si es que pinto o actúo, o que soy músico.

- ¿Qué te llevo a hacer lo que ejerces ahora?

- Con respecto al Stand Up, lo que siempre me gustó fue la comedia como espectador. Mis películas favoritas y todas esas cuestiones, tienen que ver siempre con la comedia; y en algún momento decidí ponerme a hacer Stand Up y ahí se me fue armando la carrera, digamos.

Sacha Baron Cohen, entre los favoritos de Campa. Créditos: Instagram Sachabaroncohen.

- ¿Tenés algún referente?

- Sí. No sé si referente, pero hay mucha gente que me gusta como Peter Sellers, Sacha Baron Cohen, Ricky Gervais, Sarah Silverman; acá en Argentina: Les Luthiers; Fontanarrosa, Juana Molina. La verdad es que cuando te gusta mucho algo, más que referentes es como que te vas enamorando. Yo paso por periodos en donde me enamoro de un comediante, después aparece otro y después vuelvo al anterior. Siempre hay algo interesante en cada uno.

- Rescatas de cada uno algún detalle...

- Sí. De algunos me gusta el estilo , de otros me gustan los temas que tocan, la forma.

- ¿Qué temas te gustan?

- Los temas, por lo general, son más o menos siempre los mismos: el amor, el sexo, la vida, la muerte, el paso del tiempo, observaciones de la vida cotidiana. Lo que a mí me gusta siempre es el comediante que se permite decir lo que se supone que no se puede decir, lo que se le llama 'políticamente incorrecto'.

- Como Dicky del Solar...

- Como Dicky del Solar y como por ahí lo que yo intento hacer en el Stand Up, en el teatro; y por lo general, estos comediantes que te digo que me gustan son 'zarpados', no son tranquilos.

- Hablando de Dicky del Solar, ¿Cómo nació ese personaje que a la gente le encanta, pero a la misma vez es polémico?

- El personaje apareció en el 2017, cuando se estaba debatiendo la ley del aborto en el Congreso. Hubo dos veces que se debatió: la primera vez no la aprobaron a la ley; y en aquel momento, a mí me había llamado mucho la atención que en San Isidro, que es una localidad al norte de la provincia de Buenos Aires que es como el epicentro de lo cheto y se la llama la catedral del rugby porque están los clubes más tradicionales y dónde yo viví muchos años ahí, la contradicción de toda esa gente de clase media-alta con privilegios oponiéndose. De hecho, colgaban listones de color amarillo de los árboles, porque es el color de la bandera del Vaticano y era como la manera de manifestarse en contra. Esa contradicción de gente poderosa, en contra de un derecho como lo es el aborto, me parecía que había mucho material para hacer comedia; sobre todo por la hipocresía que hay detrás de eso: son personas que se oponen por un lado a esos derechos, pero por otro, cuando necesitan un aborto porque el hijo dejo embarazada a la empleada, lo pagan y lo tienen.

Dicky del Solar es uno de los personajes más conocidos del comediante. Créditos: Rodrigo D'Angelo / MDZ.

- Vos hiciste rugby en tu juventud. En esa escena, ¿te inspiraste para darte una idea para tu personaje?

- Jugué al rugby muchos años. Cuando Dicky del Solar comenzó a crecer y empecé a hacer más videos, recordé todo lo que había vivido y lo que había pasado en esos casi 12-13 años.

- ¿Hay alguna anécdota que te haya marcado en ese deporte?

- La verdad que no hay ninguna cosa específica. Lo que sí recuerdo son sensaciones. Yo jugaba al rugby en el CASI (Club Atlético de San Isidro), que es un club tradicional muy conservador, histórico, de los primeros en Argentina; y mi familia no era ni socio-fundador, ni doble apellido. Ni siquiera éramos de la zona. Y te lo hacían sentir y eso se notaba. Una cosa muy clasista.

- Tu trabajo es increíble, pero hay muchos que no entienden tu ironía. ¿Qué haces con esos comentarios? ¿Los transformas en algún espectáculo? ¿O los dejas pasar?

- Yo los dejo pasar. Algunos por ahí les contesto. Yo creo que el sarcasmo y la ironía no son para cualquiera. Para mí, la comedia es un ejercicio de la inteligencia. Cuando alguien se ofende o no le gusta algo, por lo general se ofenden desde lo moral: "Eso no se puede", "eso no se debe", "con eso no hay que reírse". Analizar un hecho artístico desde lo moral es una burrada total; es como ir a ver una película o ir al teatro a ver Hamlet y salir diciendo "Yo no puedo creer que maten a una persona en la segunda escena". ¿No te das cuenta que es un hecho artístico?. Aparte hay una cosa que es que, históricamente, desde los griegos hasta el día de hoy, las personas y sociedades hemos hecho como una especie de acuerdo en el cual en la ficción, el teatro, arriba de un escenario o desde un personaje; hacemos todo lo que no se puede hacer en la vida civil. Para eso está ese lugar de juego. Para expresarse, jugar, hablar y decir un montón de cosas que obviamente en la calle no se pueden decir, o que no está bueno que se digan. Las cosas que dice Dicky del Solar, funcionan ahí, en ese contexto de un pibe que es un comediante haciendo un personaje en un video. Obviamente que es un horror decir o pensar eso en la vida cotidiana.

Y hay gente que es muy estúpida y no ve la diferencia; no digo que no se dan cuenta que es un personaje, porque hay muchos que no se dan cuenta, pero aún los que se dan cuenta dicen "no, con eso no". Contra una pared no se puede discutir.

En cuanto a su vida personal, el actor prefiere llevar una vida discreta. Créditos: Rodrigo D'Angelo / MDZ

- En tus redes sociales publicas bastante contenido relacionado al humor, pero de tu vida personal te veo más reservado. ¿Tenés pareja?

- Sí, tengo pareja hace varios años. Trato de cuidar mi vida personal porque no me interesa que opinen, que sepan.

- ¿Qué música escuchas?

- De todo.  A mi me gusta la música más de los 80, pero a todo mi círculo le gusta lo que está de moda: el trap y todo eso. 

- ¿Harías humor con la música de ahora? 

- No, porque sería como la cosa del viejazo de decir "antes eran...". No quiero caer en ese lugar. Aparte hay cosas que están buenas.

- A mi parecer, sos un artista muy completo. ¿Vos también te autopercibís así? ¿O sentís que te faltan alcanzar algunas metas o sueños?

- Soy consciente de que me esfuerzo mucho por tratar de ser "lo más profundo y sofisticado que puedo". No soy un académico, estoy lejos de serlo o de ser un gran pensador. Pero hago el esfuerzo, trato de estar atento y de tomar decisiones para que mi laburo, cuando la gente lo perciba, no sea una falta de respeto hacia la gente, no sea subestimarla. Con respecto a ser completo o no: tengo una larga lista de cosas que no se hacer y que me gustaría saber. Quedarán para otra vida u otro momento.

- ¿Qué serían esas cosas?

- La música. Soy un músico, cantante y pianista frustrado.

- ¿Estudiaste algo?

- Estudié teatro, actuación, piano, canto e idiomas.

Ezequiel Campa estará presente este viernes 17 de marzo en Mendoza con su show "Sí, pero no". Créditos: Instagram Ezequielcampa.

- El viernes presentas tu show Sí, pero no acá en Mendoza

- Este viernes a las 21:30 en el Teatro Selectro. Estoy haciendo Sí, pero no que es un espectáculo nuevo y el sábado voy a San Juan. El show éste lo estrené hace unos meses, así es que todo este año voy a estar.

- ¿Qué emociones sentís?

- Cuando uno recién estrena, los primeros meses y funciones son divertidos porque todavía le estás encontrando "la cosa". Cuando pasa un año o más que lo estás haciendo, el desafío pasa a ser no aburrirse, no automatizarse.

- ¿Cómo es el público mendocino?

- Siempre que voy a alguna provincia tienen como la fantasía de que el público de ese lugar es diferente, y la verdad es que hoy con el tema de redes está todo globalizado. Mendoza es una ciudad gigante. Honestamente, lo que yo siento es que salen muy festivas las funciones porque hay mucha expectativa y la gente está esperando que uno venga. Por ahí cuando actúo en Buenos Aires, en Palermo específicamente que estoy todos los sábados, el público es como "bueno, tengo un montón de opciones, se que está siempre". Pero cuando uno viaja a las provincias, las funciones son increíbles porque la gente está muy arriba.

Sí, pero no tendrá lugar este viernes 17 de marzo en el Teatro Selectro (Cap. de Fragata Moyano 102, Ciudad) a las 21:30. Aquellos que deseen asistir a la función, pueden adquirir las entradas a través de la página web Eventbrite. Las mismas tiene un costo de $3400 (con un adicional de $287,57 por el costo del servicio) y quedan muy pocas.