A qué se dedica hoy el primer marido de Nicole Neumann, Nacho Herrero
La visibilidad siempre acompañó a Nicole Neumann, desde edades muy tempranas por su incursión en plena adolescencia en el modelaje y por su avatares a nivel personal. Justamente, su extraña decisión de casarse con Nacho Herrero en 2005 fue todo un tema de debate.
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La blonda cayó en las garras de unas fotos muy polémicas en el verano del 2004, porque la engancharon in fraganti con este modelo super top en una playa aislada de Uruguay, cuando todavía mantenía un noviazgo con Martín Liberman. Unas imágenes que desataron una enorme polémica.
La conexión con Nacho creció, más allá del origen algo turbio del vínculo, y llamativamente en 2005 decidieron organizar una boda, que se llevó a cabo en una estancia muy lujosa de la localidad de Lobos, con cientos y cientos de invitados.
La velocidad de esa determinación de caminar por el altar se tornó en un tópico de investigación, aunque nunca se reveló la verdad al respecto. Lo más extraño del caso es que a los nueve meses, sí, a los nueves meses de esa velada emocionante los tortolitos se divorciaron.
De hecho, Herrero aportó un poco de sustento para graficar las singularidades de esa relación con Neumann: "Ella necesitaba una persona que la pudiera bancar. Por ahí, al no haber tenido una imagen paterna en su infancia, quería un hombre que le dijera 'flaca, relajate que yo me encargo de todo'. Y yo siempre le dije que eso no se lo iba a poder dar”.
Incluso, el modelo soltó una infidencia fortísima de una charla en la boda con Nikita: “El mismo día del casamiento le dije 'Si tuvieras que irte conmigo a un ranchito en el mar, ¿te vendrías?'. Y Nicole me dijo que no… Hubo muchas razones que la gente desconoce que llevaron a casarnos".
Tras esa fama exorbitante, Nacho se diluyó de los medios, de la opinión pública y cambió radicalmente su perfil. Dejó atrás la superficialidad del universo de la moda y se reconvirtió a la espiritualidad. Ahí fue determinante la mujer que se cruzó en su camino.
Como un guiño del destino, Herrero también se enamoró de otra famosa, en este caso de una ex participante de Gran Hermano: Vanina Gramuglia. Esta joven formó parte de la edición del reality que ganó Marianela Mirra, una de las temporadas más resonantes de la historia.
Junto a Vanina, el ex de NIcole Neumann tomó la personal decisión de mudarse a las sierras de Córdoba para planificar una familia y sobre todo sumergirse en una actividad laboral diametralmente opuesta a todo lo que lo representaba.

El ex modelo y la ex Gran Hermano se convirtieron en padres de Guadalupe y desde la naturaleza cordobesa dedican sus energías a brindar talleres de meditación, así como cantos de mantras y ese tipo de prácticas espirituales.




