El llanto de Adrián Cormillot en The Challenge Argentina al recibir una triste noticia
Esta semana arrancó The Challenge Argentina, el nuevo reality de Telefe en el que sus participantes ponen en juego su destreza física, mental, emocional y social. A diferencia de otros programas de este formato, sus jugadores nunca pierden contacto con sus familiares mientras conviven en una casa ubicada en un inmenso predio.
Y en las últimas horas, a Adrián Cormillot le tocó enterarse de una mala noticia de la vida hogareña de la que se alejó por un tiempo para entrar en juego: una de sus queridas mascotas murió y el médico se quebró ante las cámaras.
“Hoy me toca videollamada y la verdad es que estoy un poco nervioso porque en casa dejé a uno de mis gatitos medio enfermo y tengo muchas ganas de que me cuenten cómo está”, había anticipado Adrián Cormillot en la edición, antes de saludar a su esposa, Mayra Deleo, por videollamada.
“¡Hola, mi amor!”, la saludó Adrián, feliz de verla, ella le respondió: “¿Cómo estás, mi amor?”. “Bien, muy bien, acá en el cuarto de los llamados...”. “Pasaron cosas en casa. Algunas lindas y otras esperables...”, empezó Mayra, sin más preámbulos, a lo que el hijo de Alberto Cormillot reaccionó con un “ahhh”.
Sabiendo lo que se venía, Adrián se le adelantó: “¿Ives se fue?”. “Se fue Ives...”, siguió ella, muy triste, y agregó: “Estuvimos las cuatro juntas, estuvieron Abril, Zoe y Emma”, agregó la mujer, refiriéndose a las hijas que tiene con el médico.
“Bueno, después me contás bien. Amor, te amo mucho y te dejo, que seguimos jugando con todo”, se apuró en cerrar el participante. Y en cuanto se cortó la comunicación, se tomó la cara entre las manos y se puso a llorar, seguramente angustiado por no poder estar en ese duro momento.
Destrezas en juego en The Challenge Argentina
Cormillot tuvo su momento protagónico en el arranque de The Challenge Argentina cuando junto a Eva Bargiela le ganó a la dupla de Fernando Burlando y Carolina Duek en un reto llamado “Desafío Piramidal” que consistía en engancharse al extremo de una larga cuerda.
Cada equipo tenía 15 minutos para enredar al máximo la cuerda, al término de los cuales tenían que cambiar de lugar e intentar desenredar los nudos que la dupla rival había hecho, maniobrando los cuerpos y colaborando de a dos. Luego de mucho esfuerzo y por un acotado margen, Adrián y Eva se consagraron vencedores.

