David Lebón creó un mundo agradable en el Teatro Ópera
Este sábado fue la primera de las dos citas con David Lebón en el Teatro Ópera. El Ruso presentó su espectáculo El tiempo es veloz hace una recorrida por toda su carrera como figura clave del rock argentino, incluyendo las legendarias canciones de su glorioso pasado y los temas más recientes de su magnífico presente.
Pasadas las 21 los primeros acordes de Sin vos voy a estallar daban el marco justo para que David Lebón aparezca en escena con un sobretodo blanco para darle comienzo al espectáculo que duraría más de dos horas.
"Qué lindo. Ustedes no saben lo nervioso que estaba allá atrás. A mis 71 años sigo poniéndome nervioso como siempre", fueron las primeras palabras de Lebón mientras miraba a toda la platea del teatro ubicado sobre Avenida Corrientes.
Tras saludar a los presentes, a sus hijas y a su nieta Antonia, que desfiló por el teatro con una vincha de flores luminosas generanda mucha ternura, David Lebón tuvo una noche íntima, pero cargada de rock y nostalgia repasando una extensa carrera que lo ubica como uno de los imprescindibles de la música argentina.
Junto a Charly García, Pedro Aznar y Oscar Moro formó Seru Girán, la banda más popular del país a fines de los años '70 y principios del '80, y en este espectáculo los clásicos como "San Francisco y el lobo”, "Mundo agradable" y “Seminare”.
Para "Mundo agradable", canción de Serú que integró el quinto álbum de la banda, editado en 1992 y compuesta por el propio Lebón, subió a escena Sonia Álvarez. La "hermosísima y talentosísima arpista", tal como la describió El Ruso, también se quedó para "El tiempo es veloz" para despedirse ovacionado por el cantante y también por la platea.
"Creo que me suelto" y "En la vereda del sol" fueron dos tracks muy destacados porque contar con la presencia del gran Rubén Rada. El Negro apareció en el escenario con corbata, chaleco y la camisa afuera para que con su carisma y diversión levante a la platea.
Tras contar una anécdota de cómo trabajó -y fue despedido- por Luis Miguel, el uruguayo se hizo cargo de la percusión en estas dos canciones, además de una breve improvisación que terminó nombrando al ex Serú Girán que le demostró toda su adoración y admiración.
Sobre el final la música seguía envolviendo a todos, incluso al mismo Lebón que se emocionó hasta las lágrimas al mencionar a Charly García. Tras más de dos horas de show y a la espera de otra función esta noche, El Ruso creó un mundo mejor, muchísimo más agradable, del que algunas almas pudimos ser testigos.

