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Flavia Palmiero se quebró al hablar de la difícil decisión que tomaron sus hijos

Luego de que sus dos hijos tomaran una determinación sobre su futuro, Flavia Palmiero habló sobre cómo procesa este etapa, tratando de sobrellevar la tristeza.

El domingo en La Peña de Morfi (Telefe), Flavia Palmiero estuvo como invitada y protagonizó un sensible momento al hablar de la difícil situación que tomaron sus hijos, que se fueron del país para iniciar un nuevo proyecto de vida. La actriz y conductora se refirió al momento que atraviesa tras la emigración de sus seres más queridos, y reconoció que es lo mejor para ellos.

Al dar detalles sobre cómo procesa la determinación de Giuliana y Gianmarco, de 34 y 28 años respectivamente, Flavia Palmiero no pudo evitar quebrarse por los efectos de la distancia, ya que sus hijos se instalaron en España. “A pesar de que, como todos los padres, tenemos nuestras cosas con nuestros hijos, ellos son libres de decirme lo que quieran. Nunca nuestra relación se quiebra o se arruina, aunque nos hemos tirado los platos”, señaló la conductora en diálogo con Diego Leuco.

Luego, sobre la el plan de emigración que tuvieron sus hijos, Flavia Palmiero advirtió:  “No quiero llorar. Es un tema bravo, pero están bien y, a veces, me quiebro... A veces, es domingo y decís: ‘Uy, el asado’”.

Sin embargo, más allá del dolor Palmiero reconoció sobre la emigración de sus hijos: “Estoy muy feliz por ellos, porque más allá de que lamentablemente nuestro país los expulse, también es importante verlos bien y yo los veo bien”.

Además, la actriz y conductora destacó sobre la evolución de Giuliana y Gianmarco: “Están aprendiendo mucho y están haciendo su camino. Él es chef y ahora va a preparar a jugadores de tenis en Madrid”,

Flavia Palmiero, orgullosa de su hijo chef. Foto: Instagram @flapalmiero.

Finalmente, a modo de reflexión sobre la creciente emigración de jóvenes en nuestro país, Flavia Palmiero apuntó: “Cada vez quedamos menos y eso empieza a doler, pero es lo que nos toca, desgraciadamente. Esto es estar tristemente feliz, porque sonreís pero en el fondo estás como que te falta algo. Sé que lo voy a superar y, por suerte, es algo lindo. Los reencuentros son muy lindos y las despedidas son muy tristes”.