Cuánto debe de impuestos Cinthia Fernández en la mansión que vive con sus hijas
Las peleas de Cinthia Fernández y Matías Defederico no se detienen. Nunca. Este comienzo de nota lo podría leer cualquier persona en 2027 y seguramente estarían en la misma situación. Pero, ahora, la cosa no parece tener un solo culpable. Sino más que bien que son los dos.
Desde hace años que se enfrentan por cuota alimentaria y las visitas de hijas, Charis, Bella e Isabella. Y el episodio que más llamó la atención fue el del pasado 1º de enero, cuando ella cayó en medio de la noche a “llevárselas” después que no le atiendan el teléfono y estaba muy “preocupada”.
Ahora, el tema, según contó ella en el programa donde trabaja en Canal 13, Momento D, es la fortuna que deben en impuestos por la propiedad en la que vive ella con sus hijas, ubicada dentro de uno de los countries más caros de la zona norte del Gran Buenos Aires, en Escobar.
“Lo que pasa es que tengo una deuda… Bueno, yo no sino mi ex, que debe 600 lucas de impuestos y de ARBA, que tenemos que pagar mitad y mitad, pero me llegan las intimaciones a mí sola”, relató ante la mirada de Fabián Doman.
Al escuchar eso, fue el ex futbolista quien montó en cólera: “Primero, el que está embargado soy yo, porque esa casa está a mi nombre. La compré con plata mía antes de casarnos. Yo se la dejé a mis hijas, que es otra historia que no contás”, comenzó.
“Segundo, si vos te atribuís la vivienda, vos tenés que pagar tus impuestos, como yo pago los míos”, siguió el muchacho, que hace pocos meses comenzó un nuevo noviazgo que no le cayó muy bien a Cinthia y la gastó a la chica cuando trabajaba en LAM.
Y fue por más Defederico: “Tercero, si no tenés 600 mil pesos para pagar ARBA, ¿cómo hiciste para vivir en una casa de 600 mil dólares? Sé un poco más agradecida y hablá con criterio. Y que venga otra perimetral por atender por Instagram. Besis”.
Tratando de solucionar el tema, Cinthia circuló su verdad por Whatsapp: “Es más de lo mismo. Ayer llega la intimación de los impuestos. Yo sabía que había una deuda de ARBA porque a él le habían embargado una cuenta. El tema es que él no quiere pagar su mitad, yo quiero pagar mi mitad, no estoy pidiendo que pague todo ni estoy llorando que no tengo la plata”.
“Mi abogado me expliqué que si yo pago todo me lo reconoce Dios. Tampoco la solución es no pagar porque esta casa es de mis hijas y sino la deuda le pasa a ellas el día de mañana”, sumó.
“Él entiende que la casa la compro él solo. Yo puse plata acá y sigo haciéndolo hasta el día de hoy. Si uno pone más o menos también depende de los sueldos. Yo no me adjudiqué una vivienda, me la adjudicó la Justicia, es lo normal. Él me detesta por vivir acá, pero jamás en mi vida lo viví a él. Siempre tuve mi plata, mi auto, siempre trabajé. Él es un tipo que no cumple con sus responsabilidades”, cerró.