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Cómo es la casa que construyó la ex Miss Mundo Silvana Suárez en medio de la montaña

La cordobesa que conquistó el planeta de joven hoy vive en las sierras en un hogar muy especial y personalizado.
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Silvana Suárez saltó a la notoriedad cuando era muy joven, a partir de imponerse en el codiciado concurso de belleza y consagrarse como Miss Universo en 1978. Una mujer cordobesa que conquistó literalmente el planeta con su fisionomía y sus características intelectuales.

La modelo volvió a sorprender con el casamiento con Julio Ramos, cuando transitaba sus 30 años. El destino la cruzó con el poderoso hombre de los medios, dueño de Ámbito Financiero, con quien se convirtió en madre de Julia y Augusto, quienes abrieron un campo maravilloso en su vida.

Claro que todo viró, ese amor se transmutó en situaciones delicadas, muy delicadas, al punto que se animó a denunciarlo por violencia de género y se divorció en 2006. Suárez se inclinó por estudiar diversas técnicas para conocerse a sí misma y finalmente dio un salto al dedicarse de lleno a la pintura. Un viraje que la estimuló a otros horizontes.

Un giro radical, otra perspectiva, otra realidad. La bella argentina se sumergió en otros caminos, detectó que deseaba emigrar del ruido de la city porteña y posó su mirada en una propiedad que adquirió a fines de la década del 90 en Córdoba.

Emplazada en el valle de la Traslasierra, en la mítica localidad de El Nono, ese rincón la atrajo y ahí se instaló. Pero no es una casa cualquiera, ni típica. Impulsada por un cúmulo de factores, Silvana construyó el hogar con mucha creatividad y sobre todo con lineamientos ecológicos.

Hace unos años, Suárez habló de su presente y explicó las particularidades de este recinto. “Se van a cumplir cinco años de estar viviendo acá, pero hace 20 que tengo esta casa, que es ecológica, porque tiene troncos, piedras, cristales y una vista maravillosa”, contó. 

En cuanto a las motivaciones de comprar ese espacio, la ex Miss Mundo describió: “Yo hice la casa cuando me separo del papá de mis hijos, para que los chicos no tuvieran solo Punta del Este. Quería que también tuvieran un poco de lo que yo mamé de chica”.

El espacio la motiva a crear en los lienzos, el entorno natural que la maravilla y que la cobija. Ahí vive Silvana hace más de ocho años, aunque la propiedad la adquirió hace dos décadas. En cuanto a las particularidades de la construcción sobresalen los elementos utilizados.