Jada Pinkett-Smith rompió el silencio tras el vergonzoso episodio de Will Smith en los premios Oscar
Jada Pinkett-Smith quedó en el centro de la escena durante la ceremonia de los premios Oscar, cuando su marido se levantó y le dio un cachetazo en pleno escenario a Chris Rock por una broma que el humorista hizo sobre ella. Tras el enorme revuelo a nivel global por el violento accionar de Will Smith, la artista rompió el silencio a través de un posteo en las redes sociales.
Jada Pinkett-Smith ya había hablado en 2018 sobre la enfermedad que le hace perder el cabello, calificando a la situación como una experiencia terrorífica. A su vez, a fines del año pasado publicó un video en el que se mostraba totalmente rapada.
“Mamá tendrá que cortarse el pelo hasta el cuero cabelludo para que nadie piense que se sometió a una cirugía cerebral o algo así. Esta alopecia y yo vamos a ser amigos... ¡Punto!. He estado luchando contra la alopecia y, de repente, un día, miren esta línea de aquí. Miren eso. Apareció así y esto va a ser un poco más difícil de ocultar; así que pensé en compartirlo para que no me hagan preguntas”, dijo en aquella oportunidad la esposa de Will Smith señalando una cicatriz en su cabeza.
Mas allá de que Jada Pinkett-Smith se mostró íntegra frente a la adversidad, la broma que hizo Chris Rock durante los premios Oscar cuando dijo que Jada estaba lista para protagonizar la segunda parte de G.I. Jane, el film que en 1997 tuvo como figura a una rapada Demi Moore, fue un duro golpe para la artista.
Tras el pedido de disculpa de Will Smith a Chris Rock por el golpe que le propinó en la mencionada gala, donde el actor expresó a través de las redes sociales que su compartamiento fue "inaceptable e inexcusable", Jada Pinkett-Smith también decidió expresarse con un posteo desde su cuenta de Instagram.
De una manera muy sutil y escueta, la artista evitó las estridencias y compartió las siguientes palabras: "Este es un tiempo de sanación, y estoy aquí para eso".
Por otro lado, recordemos que la Academia de Hollywoo decidió abrir una "investigación formal" sobre la polémica que empañó a los premios Oscar, para así evaluar posibles sanciones a Will Smith por su violento accionar.