Estadios repletos, la cumbia 420 y el trap marcaron la agenda musical
El 2022 fue un año en el que la música pisó fuerte en todo el país y tuvo una convocatoria histórica. Quizás por ser el primer año que casi en su totalidad se vivió en la normalidad, respecto a las restricciones por el Covid, el 2022 dejó varios hitos que a priori eran inimaginables tiempo atrás.
El género que marcó la agenda, aunque muchos renieguen, fue el trap. Es que artistas como Nicki Nicole, Trueno, Wos, Duki, el regreso musical de Paulo Londra, Lit Killah o María Becerra no solo fueron los líderes de las canciones argentinas en los reproductores de música, sino que fueron parte de los shows más convocantes.
Este género causó una fuerte polémica en sus comienzos ya que algunos lo compararon con el rock. Los rockeros del palo de Los Redonditos de Ricota o La Renga o bien Los Piojos no querían saber nada con esta comparativa que inclusó formó parte de una letra de Trueno en donde aseguraban ser "el nuevo rock and roll". Lo cierto es que hoy en día los recitales del propio Trueno, de Duki o bien de Dillom son encuentros en donde el pogo, firma indiscutida del rock, está presente en su máxima expresión.
Sin ir más lejos este año Wos y Duki lograron llenar estadios. El primero de ellos lo hizo en dos ocasiones: en la cancha de Argentinos Juniors y luego cerró su año actuando en el Estadio UNO, en donde juega Estudiantes de La Plata. El Duki, por su parte, convocó a más de 180 mil personas en sus cuatro presentaciones en el estadio de Vélez Sarsfield. Trueno, por su parte, llenó 3 Luna Park.
La cumbia también tuvo un fuerte auge, algo que años anteriores había ido en baja. La popularidad de L-Gante y su cumbia 420, que continuó generando contenido musical y teniendo una fuerte presencia en los medios por su vida privada, la aparición masiva de La Joaqui y el éxito de Callejero Fino con Tu Turrito, fueron los puntos fuertes del género y de la música argentina. Si bien no tuvieron recitales con una gran convocatoria, lideraron ranking y cantidad de reproducciones en las plataformas virtuales.
En cuanto a los artistas "tradicionales" se destacó la gira El amor después del amor de Fito Páez. El rosarino festejó los 30 años de este disco, un emblema de la música argentina. También sobresalió Ciro con su disco sinfónico, Babasónicos con Trinchera y Mojigata de Marilina Bertoldi. Mención destacada para la larga lista de conciertos que brindaron Luciano Pereyra en el Luna Park y Abel Pintos en el Teatro Ópera.
Buenos Aires, pieza clave en las giras internacionales
Pese a la crisis económicos del país, Argentina sigue siendo una plaza obligada para la visita de artistas internacionales. Sin dudas que la más importante del año y también la más convocante en la historia del país fue la llegada de Coldplay.

La banda liderada por Chris Martin ingresó en el libro como la que más recitales consecutivos realizó en el estadio de River Plate con 10 presentaciones, convocando más de 800.000 personas.
Otro show que marcó un momento importante en el año fue el Quilmes Rock con su cierre a cargo de Gorillaz. La banda inglesa realizó un cierre de su show con su clásico Clint Eastwood en la que participó Trueno.

Otros shows muy esperados que llegaron fue Rosalia con su gira Motomami que agotó dos Movistar Arena; Bad Bunny con su exitoso disco Un verano sin ti, que llenó dos estadios de Vélez Sarsfield; y Harry Styles convocando casi 160.000 personas con dos conciertos en el estadio de River. De igual magnitud fue la presentación de los Guns N' Roses, Kiss o bien de Maroon 5, entre tantos shows internacionales que llegaron a Argentina.
También fue el regreso de los grandes festivales, desde el Cosquín Rock, pasando por Lollapalloza Argentina, que tuvo a Foo Fighters y Miley Cyrus; y el desembarco del Primavera Sound, con Jack White, Pixies, Cat Power, Björk, Arctic Monkeys, Interpol y Lorde, entre tantos.
Párrafo aparte para la despedida de una leyenda. Joan Manuel Serrat se despidió de los escenarios y tuvo su adiós en el Movistar Arena en donde se presentó por cuatro noches para ponerle punto final a su relación con Argentina.

Justin Bieber era quizás también uno de los shows más esperados del año, pero su visita se vió frustrada por un problema de salud y el joven suspendió sus recitales días antes de presentarse en La Plata.

