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Alejandro Lerner: “La nueva generación es más abierta y menos egoísta”

Alejandro Lerner celebra sus 40 años en la música. En diálogo con MDZ repasa los momentos más importantes de su carrera, revela cómo fue trabajar con artistas como L-Gante y Rusherking y confiesa cuáles son sus deudas a días de un recital que -promete- será inolvidable.

“¿Cómo hago ahora para hacer los próximos 40 años de la música?”, se pregunta Alejandro Lerner (65) a días del show con el que celebrará cuatro décadas sobre los escenarios. “Los primeros fueron buenísimos, tuve una vida a través de mi carrera, de mi trabajo y de mi vocación extraordinaria. Estoy muy agradecido realmente con tantas cosas que he vivido y con tanto que me ha dado la gente también, sobre todo porque la carrera te la hace la gente”, se responde a sí mismo dando cuenta de lo que significa para él ser artista.

Hoy canta con músicos como Rusherking, L-Gante, Mau y Ricky y Sofía Reyes, entre otros artistas de la “nueva generación”. Los elige cuidadosamente: le interesa mezclar estilos y conocerlos, que se genere en las grabaciones “un encuentro de personas”. Para lograrlo hizo una gran inversión y puso en juego lo más importante para construir relaciones: tiempo. “Les pedí a los artistas que trabajaron conmigo en este proyecto que nuestra unión fuera de verdad”, dice Alejandro Lerner y comenta que en cada caso hubo momentos para “tomar un café, compartir el espacio, encontrarnos, hablarnos, escucharnos”.

Hace cuatro décadas su nombre comenzaba a resonar entre los amantes de la música cuando Sandra Mihanovich, su amiga eterna, cantaba sus canciones. “Que ella haya grabado mis canciones fue clave para mí porque dio a conocer un repertorio muy variado de mi forma de componer cuando yo era un pianista y no me conocía nadie”, recuerda.

El segundo hito en su carrera, dice, fue Todo a pulmón. “Hasta hoy lo celebro porque me ha dado muchas más gratificaciones de las que yo podía soñar en el momento en que en un departamento prestado estaba componiendo esa canción”. Ya habló de cómo el hecho de padecer asma fue determinante para que escribiera ese tema que le hizo ganar fama mundial.

Es que ahí se encuentra el hilo conductor de su carrera de 40 años en la música: la forma de poner en palabras y melodías el devenir cotidiano. Alejandro Lerner se inspira para escribir en lo que le toca vivir. “En la pandemia compuse un montón de canciones”, confiesa y enumera: “Canciones de amor, canciones divertidas, canciones irónicas, canciones ácidas, canciones oscuras… pude documentar varios estados de ánimo”.

Pero como músico con trayectoria ha tenido que escribir más allá de esa inspiración cotidiana. Un ejemplo es el tema que escribió para conmemorar los 30 años del atentado contra la Embajada de Israel. “Me pidieron una canción que documentara el momento de la explosión y eso es dificilísimo porque es un hecho muy doloroso”, cuenta y sigue: “Llegó a mi corazón la idea de que lo que yo tenía que decir con eso era hablar de que ese fue un día como cualquier otro y que hasta ese momento, antes de que explotara la bomba, la gente caminaba por esa calle -chicos, grandes, judíos, católicos, argentinos, no argentinos- y a veces el destino, dentro de ese tic tac que hace el loco, te cambia la vida”. 

Cruce generacional en busca de nuevos horizontes

A lo largo de estos 40 años Alejandro Lerner trabajó con artistas como Céline Dion, Gino Vannelli, Paul Anka y muchos más. Aun así, tiene una larga lista de músicos a los que admira, como Paul McCartney, Bruno Mars o Elton John, entre otros. Pero también encuentra algo fascinante en la nueva generación de artistas, esos que cautivan al público latino hoy y a los que convocó para celebrar sus 40 años en la música

“Estoy ávido de nutrirme y entender, me gusta seguir aprendiendo”, sentencia Lerner luego de confesar que comparte con sus hijos, Luna (12) y Tomás (7) su pasión por la música. “Mi hija es una adolescente con todas las características de la adolescente. Y yo la acompaño mucho porque quiero aprender. Ella escucha a Dua Lipa y también fuimos a ver a Ariana Grande a un concierto en Los Ángeles”, dice. 

De alguna manera esa actitud es la que deriva en la búsqueda de nuevos artistas. “Quiero entender lo que está pasando ahora y la verdad es que me puse a escuchar y por eso también hubo este feedback con estos artistas jóvenes, porque los escuché, pude hablar de su trabajo, me pidieron algunos consejos, intercambiamos ideas y opiniones”, asegura. 

“Con Rusherking fue como si hubiera descubierto a un sobrino porque él es súper natural, tiene un corazón hermosísimo”, dice Alejandro Lerner y comienza a hablar sobre la experiencia de grabar con artistas de esta “nueva” generación. Destaca “la familiaridad que se dio desde el principio” y agrega: “Podía mostrarme como soy y hacer chistes. Aunque ellos capaz que me ven como un señor mayor, con mucha carrera y qué sé yo, yo también soy un compañero de creatividad”.

“Yo haría canciones igual porque creo que es para mí una de los momentos más maravillosos de la vida es tener una hoja en blanco y al rato tener una canción que puede ser una canción eterna”

En este proyecto también trabajó con May y Ricky, los hijos de Ricardo Montaner, a quien el músico porteño conoce desde hace más de 40 años. “Mi socio me dijo: ‘Mirá, hay un artista en Venezuela…’. Lo escuché y le dije: ‘Traelo’. Siempre me ha demostrado mucho cariño, respeto y gratitud”, dice y comenta: “Los hijos han mamado eso y mueren por esa canción. No hace falta, así que casi te diría que ellos la eligieron y yo le dije: ‘Dale, hagámosla’”. Se refiere a “No hace falta que lo digas”, el tema que reversionaron juntos y que forma parte de A tu lado, el disco que compila los principales hits de Lerner

Como parte de este proyecto también convocó a la mexicana Sofía Reyes -que va a interpretar Puro Sentimiento-, a Carlos Santana y a L-Gante. “Estoy colaborando con todos estos colegas, hay una lista de talentos increíbles y cada vez se abren más posibilidades de compartir con gente del mundo”, afirma.

Una y otra vez declara su admiración por esta nueva generación de artistas. “Aplauso, celebración, medalla, beso”, exclama y justifica: “Porque son unidos, se nutren entre todos, se acompañan, componen. Muchos tienen el instinto de compartirse en forma natural, no son tan prejuiciosos como la generaciones que están cerca de la mía, (en las que hay artistas) que están cargados con resentimiento y una mentalidad muy cerrada”, afirma. Cree que muchas veces esta actitud “está ligada a la ignorancia. Cuando uno tiene prejuicios quiere decir que está juzgando antes de saber de qué estás hablando, y eso tiene mucho que ver con no querer aprender”. Aunque reconoce que no todos son así sino que hay muchos artistas “abiertos para seguir aprendiendo”. 

Alejandro Lerner confiesa que fue difícil seleccionar los temas para el disco, que lleva meses de proceso, y también para el recital. show. “Tampoco podés invitar a vivir a la gente, hacer un campamento”, comenta. Tiene la esperanza de que 4D a tu lado, el show que dará en Movistar Arena el 13 de noviembre, sea un encuentro inolvidable. “Creo que tiene que ver más con lo emotivo, (un espacio donde) pueda hablar del pasado, del presente y del futuro. Voy a tener canciones inéditas, canciones nuevas, canciones de ahora y versiones de antes, pero con un sonido de ahora”, adelanta. 

40 años en la música y una deuda eterna

Después de 40 años, Alejandro Lerner tiene tres resortes que motivan su trabajo: “El amor a la libertad, la creatividad y la injusticia”. Se define como “Un pianista que compone y canta sus canciones”. Y explica por qué: “No soy un cantante que canta sus canciones, soy un pianista que también es compositor”. 

“Hay canciones en las que hago primero la letra y después la música, otras en las que tengo un ritmo o un acorde que me hace delinear una melodía que después tiene letra. La creatividad nunca es estática, nunca es cuadrada. Te puede venir en un colectivo, en un avión, en tu voz”, relata. 

Reconoce que, de alguna manera, el arte es el aire que respira y no podría vivir sin la música. “Yo haría canciones igual porque creo que es para mí una de los momentos más maravillosos de la vida es tener una hoja en blanco y al rato tener una canción que puede ser una canción eterna”, reflexiona Alejandro Lerner. Y suma algo más: “Soy un intérprete que defiende sus canciones con amor”. 

Antes de despedirse, revela que tiene una deuda importantísima. “El día de mañana es mi deuda, tengo que dar más y pasado tengo que dar algo más. El resto de mi vida es una deuda que voy a ir pagando con mucha felicidad”, concluye.

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