Matías Boquete, ex Cebolitas, estuvo al borde de la muerte en Brasil: "Caí a un precipicio y..."
La icónica tira infantil Cebollitas trascendió desde la pantalla de Telefe, en plena década de los noventa y consiguió un arraigo impresionante en diversas generaciones, por la novedad de la trama, por ese grupo de niños que se divertían detrás de la pelota y que experimentaban diversos aventuras.
En ese grupo de pequeños actores se encontraba Matías Boquete, que en la serie interpretaba a Axel, quien en la actualidad reside en el vecino país de Brasil. Inmerso de una cotidianidad diferente, con la playa como marco y las olas como música.
Lo cierto es que Matías padeció un durísimo accidente, un golpe que puso en riesgo su vida, porque cayó desde un acantilado desde tres metros de altura. Un trance complejo, de esas experiencias que generan un antes y un después y que afortunadamente no trajo secuelas.
A la hora de narrar el acontecimiento, Boquete reconoció: “Sí, me caí, me caí. Acá, no sé si se nota, tengo la clavícula”. A la hora de describir el entorno, el actor explicó: “No es un precipicio, pero es una bajada de una playa, que tiene unas escaleras que son de piedra, una escalera tallada en una piedra. Me caí de una altura de tres metros. Ya salió todo bien”.
El infortunio tuvo lugar en Pipa, una de las localidades más atractivas del norte de Brasil, un destino paradisíaco, donde el actor se instaló hace un tiempo e incluso montó su propio bar, para trabajar y generarse un sustento para construir una realidad soñada.
En cuanto a las vicisitudes de la caída, Matías recordó en diálogo con Mitre Live: “Estaba en una fiesta en la playa, estaba con una señorita que ya no está más conmigo. Fue hace cuatro meses, fui a ver las estrellas con esa chica. Es un lugar muy lindo, pero peligroso, porque no hay luz, es un risco que tiene prácticamente una caída libre de quince metros. Yo solo caí de tres metros, porque estaba en la primera parte, no arriba del todo”.
Claro que el desenlace distó de una tragedia por la intervención de la suerte o de una ayuda invisible. Por eso Boquete reveló: “Pero bueno, tuve un angelito que me agarró en la caída y no me dejó chocar con nada”.


