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Cómo esquiva la China Suárez a los medios tras el escándalo del Wandagate

María Eugenia armó toda una estrategia para evitar pararse delante de los micrófonos y así no referirse a su rol en la infidelidad de Mauro Icardi a Wanda Nara.
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La China Suárez sigue en la palestra, en boca de todos y bajo análisis exhaustivo de todos sus movimientos. La participación decisiva en el Wandagate la convierte en la figura más buscada de los últimos meses, porque todos quieren saber más de ese escándalo.

María Eugenia formó parte de la infidelidad de Mauro Icardi a Wanda Nara, a partir de su relación clandestina vía digital durante meses, con intercambio de audios, mensajes y videos íntimos. Y principalmente por su viaje a París a escondidas, para esperar al futbolista en una habitación de un hotel en París.

Esa noche de pasión, lujuria, desenfreno que la actriz vivenció con el delantero se erigió en el detonante de la crisis de pareja de Wanda y Mauro. Aunque la influencer perjuró en la entrevista con Susana Giménez que no pasó a mayores, que su marido detectó algo que lo estimuló a frenarse. Aunque la duda quedó instalada.

Desde que explotó toda la polémica, la China navega por las aguas del análisis de la sociedad y de los medios. Así que cualquier gesto de la ex de Benjamín Vicuña se transforma inmediatamente en noticia, sobre todo porque su única aparición pública no satisfizo con sus argumentos.

En esa nota con Alejandro Fantino, Suárez evadió meterse de lleno en el vínculo con Icardi, prácticamente no se refirió en nada, apenas ratificó que se siente una mujer libre y que no le agrada todo el escarnio que recibió en las redes sociales.

Atenta a que todos quieren escucharla, María Eugenia armó una maniobra tremenda el martes. Resulta que se apersonó en el estreno de la película Sing 2, un film animado al que le puso la voz a un personaje. La China solo caminó por la alfombra y posó para las cámaras.

Claro que al terminar la avant premiere, Suárez pergeñó una escapada de los medios que la aguardaban para intentar entrevistarla. Cuentan que para eludir a los cronistas, la China se zambulló detrás de los carteles promocionales y gambeteó a la prensa.

Acompañada de sus hijas Rufina y Magnolia, además de su mamá, María Eugenia huyó de los trabajadores de los medios porque sabía que el único tema sería su participación en el Wandagate.