Rojo Infinito: cuando el teatro visibiliza la diversidad

Rojo Infinito: cuando el teatro visibiliza la diversidad

Hoy, a través de Zoom y en vivo, se presenta esta obra de temática gay sobre las diferencias que nos hacen iguales. MDZ dialogó con su autor y protagonista, el mendocino radicado en Córdoba, Marcos Bakota. Contó detalles de la adaptación del espectáculo al formato virtual.

Pablo Gordon

Pablo Gordon

¿Existe una manera correcta de amar? ¿La elección sexual o el género condiciona la forma de concebir el amor? Décadas atrás, ver a dos personas del mismo género expresando sus sentimientos libremente era algo tabú. Los tiempos han cambiado (y están cambiando) y cada vez se pueden ver más estas demostraciones de amor en las calles, en las plazas, en la televisión y en los teatros.

Las artes escénicas siempre han buscado trascender, romper esquemas, abrir mentes. Es un espacio donde no hay límites y cada uno es libre de expresar lo que siente como quiere. El teatro propone ampliar sensibilidades, mostrar realidades que, muchas veces, no se cuentan o no se ven. Es un espacio de encuentro, de reflexión. Consciente de estas posibilidades, el actor Marcos Bakota decidió llevar a las tablas Rojo Infinito, una historia de amor entre dos varones. “Teníamos algo para decir con una bandera que navegaba hacia la visibilización del amor y la diversidad de las relaciones”, afirma.

La obra cuenta la historia de Javier y Nicolás que vivieron un amor tan grande e intenso que les cambió la vida. Al cambiar, su amor debió evolucionar y adaptarse hacia nuevas realidades personales y sociales. Su historia está impregnada de momentos infinitos, de esos que no necesariamente se prolongan para toda la vida, pero que se profundizan y calan hasta los huesos.

“Hay sistemas de valores y creencias que trascienden cualquier tipo de elección sexual o género”, indica el autor mendocino radicado en Córdoba desde hace varios años. “Lo que nos hace diferentes en algún punto nos hace iguales. La historia es muy romántica y genera mucha empatía en el espectador”, agrega.

La obra se estrenó en 2016 y a lo largo de los años ha tenido una muy buena recepción por parte del público que, en más de una ocasión, se ha sentido representado con alguno de los personajes. “Quienes en primera instancia ofrecían mayor resistencia eran los que necesitaban quedarse al final de la función para saludarnos y contarnos cómo los habíamos puesto a pensar”, señala.

Ahora decidieron mudarse al terreno virtual. Pero a diferencia de muchos espectáculos que están saliendo por streaming grabados, ellos optaron por realizar su función en vivo, con la adrenalina y los desafíos que esto implica. 

“Cuando estábamos ensayando para estrenarla de manera virtual, estábamos ante un vacío. No sabíamos qué iba a suceder, no teníamos marco de referencia, pero sí sabíamos que no queríamos un tipo Teatrix o enlatado. Creemos como equipo que para que el convivio exista debe estar el vivo de los actores mínimamente, sino es cine o un corto”, afirma.

Uno de los retos más grandes al que tuvieron que enfrentarse fue el hecho de no contar con la presencia física de su compañero en escena. Cada uno de los actores transmite desde su espacio y su encuentro está mediado por la tecnología. El otro, la falta de feedback con los espectadores. “Sabés que el público está pero no tenés referencia inmediata. Uno como actor está muy atento a la reacción del público, qué va sucediendo, si necesita más energía. Vos tenés el permanente chequeo y acá no está, tenés que netamente conectarte con el otro actor y hacerle caso a eso que uno ya tiene entrenado”, asegura.

Esta noche, por última vez, se podrá disfrutar del espectáculo a través Zoom a las 22 horas. Las entradas se pueden adquirir comunicándose por WhatsApp al 351 680-8167 ó enviando un mensaje privado a Rojo Infinito en Instagram.

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