La imperdible charla de Alberto Fernández con Héctor Larrea

La imperdible charla de Alberto Fernández con Héctor Larrea

Fue sobre el final de una entrevista que el Presidente concedió ayer en Radio Nacional, con Luisa Delfino.

MDZ Show

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Alberto Fernández participó de una entrevista en el programa de Luisa Delfino por Nacional AM 870. Antes de finalizar la charla, la periodista le dio una sorpresa al Presidente. "Tenemos una sorpresa para usted, alguien que quiere saludarlo...", adelantó Delfino. Así se sumaba Héctor Larrea a la conversación. 

Aunque al principio los problemas de comunicación generaron algunos baches, cuando todo estuvo a punto, lo que siguió fue un diálogo entre ambos que dejó al descubierto una faceta desconocida del mandatario.

"Soy un colado, Presidente. Yo no soy periodista y usted lo sabe. Pero recordaba que la última vez que conversamos fue hace 16 años, por este medio", comenzó diciendo Larrea y agregó: "Y usted tenía la misma voz y la misma energía. ¡Que Dios le conserve esa energía, señor Presidente!".

Rápidamente, Fernández contestó: "Quiero contar algo, Héctor. Los presidentes, entre otras cosas, somos seres humanos. Y como somos seres humanos, tenemos una parte nuestra cholula, inevitable. Yo quiero recordarle que era adolescente y todas las mañanas escuchaba Rapidísimo. Y me divertía mucho con los diálogos entre Mario Sánchez y Héctor Larrea. Héctor Larrea para mí es la voz de la radio. Cuando yo pienso en la radio, la voz que me viene es la de Héctor Larrea. Con lo cual, usted no tiene una idea la alegría que tengo en este momento. Estoy hablando con la voz de mi adolescencia. Así que Héctor, gracias. Definitivamente, gracias. Me está haciendo vivir un momento único.

Luego, el locutor le preguntó si usaba la guitarra como herramienta de relajación. Así fue como Alberto dio casi un monólogo sobre su pasión por la música, que atravesó su vida entera. "Todos los adolescentes discutimos con nuestros padres, ¿no?, y yo también discutía con el mío. Y cuando terminaba de discutir con mi viejo, iba a mi cuarto, me encerraba y me ponía a tocar la guitarra. Y mi viejo enloquecía porque decía: ‘Este tipo, ¡encima que discute va y toca la guitarra!‘. Y él interpretaba que yo me ponía a tocar la guitarra como una falta de respeto hacia él. En verdad, lo único que hacía era desahogarme. La guitarra es una gran compañera".

Contó también que le regalaron una bandeja para escuchar vinilos. "Con lo cual, estoy recuperando todos mis discos viejos. Y estoy disfrutando una enormidad. Y mientras trabajo, están sonando Bob Dylan, los Beatles, Lito (Nebbia). El otro día Pedro Aznar me regaló La grasa de las capitales, de Serú Girán, en vinilo. Estoy disfrutando tanto".

De joven no no se perdía ningún recital del Flaco Spinetta, entre otros. Pero claro, los años pasaron. "Y a medida que uno va creciendo, va captando y entendiendo otras músicas que de joven no advertía". Así fue como descubrió el tango, por caso. Para Fernández, Enrique Santos Discépolo "fue el primer cantor de protesta que tuvo la Argentina".

Finalmente, Larrea se despidió: "¡Jefe, no lo entretengo más!". "¡No! ¡Pero entreténgame! Sigamos hablando de música que es mucho más lindo que todo lo que me proponen hablar sus colegas", le pidió el Presidente. 

Larrea: —Maestro, espero que no pasen 16 años para que hablemos de nuevo.

Fernández: —La próxima invíteme a escuchar a Gardel, y comentamos juntos sus temas.

Larrea: —(Risas) No lo molesto más.

Fernández: —No molesta. Fue un recreo maravilloso para mí.

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