Xuxa reflexionó sobre su duro pasado: "Hice muchas cosas equivocadas"
Xuxa habló vía telefónica con Juntos podemos lograrlo, el programa que conduce Santiago del Moro por Telefe, y realizó un emotivo repaso por su vida.
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Primero recordó su infancia en Santa Rosa, al sur de Brasil, cerca de Posadas. Allí vivió hasta los siete años junto a sus padres y sus cuatro hermanos. "Yo soy la más chica. Mi madre después tuvo gemelos pero no sobrevivieron. Mi sueño era ser veterinaria, pero a los 16 años fui invitada a ser modelo y a los 20 empecé a trabajar en televisión en Brasil", comentó.
Al ser consultada qué le genera ver sus imágenes de joven, contestó: "Me veo sin arrugas, más flaquita, con más pelo. Me parezco un poco a mi hija, Sasha. A veces veo que he hecho mucho. Usé mucho mi imagen para muchas cosas. Trabajaba demasiado: solo tenía el lunes para no hacer nada, así durante mucho tiempo".
Además, destacó: "No me hubiese gustado tener más chicos porque tenía el sueño de ser madre de una sola persona, y yo quería que fuera una nena, como Sasha. Pero creo que dejé de hacer algunas cosas en mi vida sentimental. Creo que pasó una época en la que yo no dejaba que nadie llegara cerca mío y cuando llegaba yo dudaba mucho. Tengo la posibilidad de tener a Junno (Andrade, su pareja) hace ocho años y con él estoy bien, pero si no estuviese con él iba a estar haciendo cosas que creo que no eran muy buenas para una persona de mi edad".
"Como no tuve mucha posibilidad de hacer cosa cuando era adolescente -reconoció-, tuve una adolescencia tardía. Cuando me dieron la llave de casa quería hacer todo, conocer todo y es muy bueno que tengo a alguien que amo y que me ama cerca mío para estar más calma. Hice muchas cosas equivocadas", reflexionó.
La Reina de los Bajitos, tal como fue bautizada durante su época dorada en la televisión, marcó a una generación en la Argentina. De aquella etapa, según su testimonio, guarda los mejores recuerdos: "Me acuerdo que los chicos olían muy bien, usaban una colonia… Digo esto y me acuerdo de los chicos… Llegaban y ya hacían así con el pelo para que yo los oliera. La segunda cosa que me acuerdo es que mi español era más portugués que castellano. Creía que no lo iban a comprender y cuando veía a todo el mundo bailando… No sé si eran las canciones o la energía… No se necesita hablar el mismo idioma para llegar al corazón de las personas".

