Lerner en MDZ: "Nunca tuve el prejuicio estúpido de decir 'Esto no lo hago'"
Sin dudas, Alejandro Lerner es uno de los cantautores más reconocidos de nuestro país. Sus canciones son himnos de la cultura popular, traspasaron todas las fronteras y permanecen a lo largo de las generaciones. Sin embargo ante la pregunta sobre cuál es su canción preferida, elige "Todo a Pulmón"; porque dice que es dentro de las más de 400 melodías que ha compuesto, la que más lo identifica y que cantará por el resto de su vida.
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En homenaje al álbum que lleva su nombre editado en 1983, presenta una gira latinoamericana que lo trae este sábado a Mendoza. El artista pasó por "Otra manera", el programa matutino de MDZ Radio, y mantuvo una cálida charla al aire.
- ¿Se puede cantar un tema que lo interpretás hace 35 años y sentir la misma emoción?
- El compromiso es seguir cantando cosas en las que vos creés. Y yo creo todavía en ese que empezó en aquel tiempo porque soy el mismo. Yo sigo siendo ese que cantó hace 35 años por primera vez 'Todo a pulmón', con mucho más millaje pero también con la constante de que lo que pasó hace 35 años no difiere demasiado de las nuevas metas que tengo, y que también requieren de hacer 'todo a pulmón'.

- Pero al artista cuando está en el recital, y aunque el tema sea un himno, no le pasa eso de "Uy, ahora viene esta de nuevo"...
- Bueno, hay canciones que te cansan o que no te representan porque tienen un lenguaje que te quedó un poquito inocente o un poquito pueril. La letra de "Secretos" dice "Hay algo que te quiero decir y no me animo...", y yo ya estoy bastante grandulón para decir eso. Y lo que hago entonces es transformarlo musicalmente, que me resulta muy interesante. Esa canción ahora es un reggae, y es súper pop, súper bailable, con mucha onda y mucho ritmo.
Hay canciones que forman parte de una época y ya, pero eso no pasa con "Todo a pulmón": es una epopeya poética. Es una confesión profunda, muy honesta y sin fines de lucro. En el momento en que yo escribí en una hojita de papel "Todo a pulmón", no tenía ni idea hacia dónde me iba a llevar.
- ¿Qué te pasó por el cuerpo cuando tantos artistas de tantos géneros diferentes cantaron para vos esa emblemática canción?
- No podía parar de llorar. No solamente cuando la escuché, sino durante todo el proceso creativo. Eran amigos de palos distintos, de edades distintas y géneros distintos: la Sole, Axel, Abel Pintos, el Rolo de La Beriso, Lali Espósito, León Gieco, Sandra Mihanovich... fue un acto de amor enorme. Es tan emocionante escucharlos, es una energía tan potente que si no te toca el corazón es porque te está pasando algo grave.
- Sos un tipo amado y respetado por los músicos del pop y también por los del rock. Eso es bastante raro en la Argentina...
- Yo siempre fui igual. A mi de chiquitito, no siempre me tocó estar en bandas espectaculares. Además yo toqué con León, con Porchetto, con Santaolalla, con Cantilo. Formábamos bandas. En otras épocas tuve que ser un laburante y tocar en cabarets, en un hotel, en casamientos o acompañando un cantante. He hecho también música para películas y para novelas.
Nunca tuve el prejuicio estúpido de decir "Ay, esto no lo hago porque...". Dentro de poco ustedes van a escuchar una versión de "Todo a pulmón" en cuarteto, con la Mona Giménez. Y la verdad que cuando la escuché me caí de culo. Me di cuenta que es espectacular y que yo no la podría haber hecho. Fui a las fuentes, fui al maestro de los maestros. Cuando escuché los arreglos, dije: "esto es funky, esto es James Brown de Córdoba".
Todos los que te nombré son mis amigos, y te doy un ejemplo de esto que estamos charlando. Cuando yo veía las peleas entre Soda y los Redondos, siempre me pareció que eso estaba muy ligado a la ignorancia, a no querer abrir una puerta. Yo soy un tipo que quiero entender el jazz, el R&B, la electrónica, y el chamamé. ¿Por qué no? ¿Qué es lo que me impide incorporar en vez de descartar?
- Yo no recuerdo un Lerner no famoso. ¿Cómo llegó la fama a tu vida?
- La fama siempre llega en etapas. A quien le irrumpe la fama es a la gente. Vos sos el mismo tipo, que se baña con el mismo jabón y se lava los dientes igual, pero irrumpís en la vida de los demás.
Yo había tocada en bandas grandes, como Soluna, y en festivales gigantescos; pero la carrera empezó en los pubs. Empieza pidiéndole a los amigos "vení, haceme la gamba y vení a escucharme" un miércoles. Después empezás a llevar más gente y te pasan a un jueves, y luego a un viernes o un sábado.
Un día, todo eso que es un run run se empieza a condensar, a materializar, y viene un productor y te dice "Lerner, estás para un Obras". Y vos no podés creer, y pasás de la "C" a la "B", y de ahí a la "A". Y ojo, porque la vida va pasando y te va cambiando: podés volver a la "B" y a la "C".
La fama para mí tiene mucho que ver con el cariño: yo soy un pibe afectivo. Recibo el cariño con agradecimiento, y cuando algo de la fama me hincha mucho las bolas me voy. Por eso me fui a vivir a Estados Unidos: el ejercicio del anonimato es muy saludable, y el ejercicio de saber recibir el cariño que se te brinda es muy digno.
- ¿"Pegarla y mantenerse" tiene que ver con un golpe de suerte, o tiene que ver con el tesón y la constancia?
- La suerte es una velocidad que, si dejás de pedalear, no viene. Para que la suerte venga, vos tenés que subirte a una velocidad para que las oportunidades te vengan a buscar. Cuando un tipo tiene suerte más de 20 veces seguidas, eso ya es más que suerte. Hay que tener fe, ser testarudo, y cada vez que te digan que no tener un "sí" adentro y seguir dándole para adelante.
- ¿Qué pensás de los cambios en la carrera de la música? Ahora muchos cantantes se manejan solos y han eliminado la figura del manager, por ejemplo...
- Me parece bien. Todas las opciones son válidas: a algunos les queda bien un traje, y a otros, otro. Así como no existe una fórmula para componer, tampoco la hay para manejar la carrera. Hay artistas que tienen mucha capacidad de bussiness man y de ejecutivos y hay otros que no saben ni sumar ni restar. Algunos tienen visión y capacidad de diseño de la carrera y de la vida, y otros no.
- ¿La voz envejece?
- Claro que envejece, pero la podés cuidar. Es como cualquier músculo de tu cuerpo. Si vos hacés abdominales, vas a tener la pancita más firme, y al igual que esto, hay que aprender a cuidar la garganta. Me convertí en un tipo mucho más educado, porque yo era muy intuitivo de chiquito. La educación lo que te da es más "changüí".



