Imperdible: El Año Nuevo del Sur en el teatro Independencia
La Tierra está logrando estos días su mayor alejamiento del Sol. Es el comienzo del ciclo que nos llevará de paseo por las cuatro estaciones de lo cierto. Y todo inicio de viaje debe ser liviano: el invierno es justamente eso, ante el frío, una posibilidad de limpieza, de liberación para comenzar la andanza de cualquier semilla, que ha de partirse y crecer, florecer en primavera y dar sus frutos hasta perder sus hojas en el otoño; ya desnudo, la fase comienza otra vez.
Por eso, los dueños del mundo, que viven en el Hemisferio Norte, celebran Año Nuevo cuando les corresponde: cuando toca atravesar su solsticio de invierno, a fines de diciembre.

Así lo aprendieron de culturas ancestrales a las que imitó la Navidad: las ancestrales fiestas de la cosecha, presentes en las culturas de todo el orbe. Por eso, esta noche a las 21.30, hay fiesta en el Independencia: la celebración del Año Nuevo del Sur.

En el sur, nosotros, bueno, nosotros los que vinimos de los barcos solamente les copiamos a los norteños, porque la dominación que ejercen sobre nosotros es también en lo simbólico. Tan así es el asunto que, cada 24 y el 31 de diciembre, en medio de tremendos calorones, ponemos sobre la mesa comidas absurdas como turrones, mantecol y garrapiñadas y hasta nos regalamos tarjetas de fin de año con motivos nevados: gordos de rojo en trineos riéndose 'ho-ho-ho', por cierto, una imposición estricta de Coca-Cola Company, en el año 1931.

No obstante, no era así para los iniciales habitantes de estas tierras. Nuestros huarpes y mapuches, por ejemplo, celebraban en esta época del año el We Tripantu o Wüñol Tripantu. A orillas del río, niños, mujeres y hombres, pasaban la noche oyendo contar las historias de los clanes, de mano de los más viejos. Al amanecer, hundían sus cuerpos en las aguas frías de ríos como el Mendoza y agradecían la posibilidad de inicio de un nuevo ciclo.
Era, ya desde entonces, la fiesta del Año Nuevo del Sur.
Valdo Delgado, inolvidable.
Hace quince años, en nuestra provincia, vivía un músico que, para quienes lo disfrutamos, fue como un desembarco de luces en nuestros pechos: Valdo Delgado, charanguista notable e integrante de aquel maravilloso trío llamado "Miles de Años", junto al también inolvidable y talentoso Eduardo Pinto y al Quique Öesch, percusionista de alturas, Valdo, decíamos, el entrañable Valdo, tuvo una ocurrencia que compartió con sus amigos: festejar nuestro Año Nuevo del Sur. Y la idea prendió. Y la fiesta nació.
Hoy, Öesch, junto a un gran grupo de artistas de fuste, sostiene en lo alto aquella antorcha del primer festejo, sin que pierda su encanto y significación.
Quince años después, con el espíritu de Valdo flotando en el ambiente y también con los de Eduardo Pinto y el Viejo querido Máximo Arias, llega "...nacer,morir,renacer...", como han dado en llamar al espectáculo de este año, que cuenta con la dirección general y producción artística de Sebastián Alcaráz, María Eugenia Moreno, "Quique" Öesch, Raúl Rivero, Carlos Canale y Miguel Ángel "Patán" Púrpora.
Todo está guardado en la memoria
Dicen los responsables: "Inexplicablemente en la vida y en la muerte pasamos por diferentes estados y dimensiones. Atravesamos diferentes puertas y portales de tiempos y espacios. Venimos desde un tiempo tan lejano como desconocido, hemos vividos tantas vidas que nos es imposible recordar el camino trazado, todo está guardado en la memoria. Y a su vez Viviremos muchas vidas más, es así no podemos detener la rueda y espiral al que pertenecemos.
"Vivir en armonía y vivir bien en las dimensiones que atravesamos día a día es nuestra labor. Entonces nos proponemos reconocer el espacio donde todo ello ocurre. Buscar en la profundidad de la tierra, ¿Dónde está el Ukhu pacha, que hay allí? Buscar sobre la tierra ¿qué es el Kay pacha y cómo ocupar su rincones más inhóspitos? O quizás andar un poco más alto, volar y danzar por el Janaj Pacha, la dimensión de los cielos. Estos planos son los escenarios del mundo andino, por el cual viajamos.
"¿Dime qué ves abuelita? Veo morir al sol viejo en tu pecho m'hija... Hermanas y hermanos, hijos, hijas, padres y madres vivamos las tres dimensiones andinas, disfrutemos del Ukhu Pacha, del Kay Pacha y del Hanaj Pacha. Hoy hemos cruzado una puerta y ahora nada volverá a ser como antes. En las piedras de la cordillera nuestros nombres están escritos. Seamos bienvenidos, los invitamos a nacer, morir y renacer...".
Los artistas
Dirección General y Producción Artística: Sebastián Alcaráz, María Eugenia Moreno, "Quique" Öesch, Raúl Rivero , Carlos Canale y Miguel Ángel "Patán" Púrpora.
Textos: Camilo Lihué Rivero y Raúl Rivero.
Dirección de Actores y Puesta en Escena: Gabriela Psenda.
Video: Carlos Canale y Patán Purpora.
Diseño Escenográfico e Iluminación: María José "Majo" delgado y Fredy Malisani.
Diseño Gráfico y Artes Visuales: Pamela Hübbe y Marcelo Drago.
Danza Ballet: "Raíces", dirigido por Vicente Mamani.
Danza Butoh: Tamia Rivero.
Músicos en escena: Sebastián Alcaraz, María Eugenia Moreno, "Quique" Öesch, Raúl Rivero, Willy Fabre, Leo Martínez y Francisca Figueroa.
Programaciones sampler y percusión electrónica: Leo Martínez.
Bandas de Sikuris: Picuñi Mapu, Huevo de Cóndor, Ch'ama pacha y Katutas Warmis Sikuris.
Actores: Valeria Rivas, Daniela Moreno, Federica Bonoldi, Pamel Hubbe, Kevin Viñals.
Filmación: Franco Perosa.
Fotografías: Matías Latorre y Nicolás Latorre.
Idea artística original: Valdo Delgado. 
Los históricos
A lo largo de estos XIII años, en este evento artístico, han participado personalidades del arte como: Liliana Bodoc. Luisa Calcumil, Máximo Arias, Gladys Ravalle, Mariú Carreras, Daniel Ciancio. Fausto Marañón, Osvaldo Chiavazza, Hernán Paz, Ulises Naranjo, Laura Morales, Natacha Gabrielli, María Godoy, Fabián "Tutuca" Castellani, Martín Montero, Alejandro Rotta, Miles de Años, Chakana, Ensamble Eduardo Pinto, Trío: Öesch-Alcaraz-Patiño, Sandra Amaya, Analía Garceti, Alejandra Bermejillo, Mariana Matta, Camino al Pachacuti, Comparsas de candombe y Bandas de Sikuris de Mendoza entre otros.
"Esta fiesta es una invitación a vivenciar la comunicación con la naturaleza y armonizarnos con el lugar y el tiempo que nos tocan vivir a través de la experiencia artística", proponen los organizadores, quienes, como cada año, cierra la faena bailando con el público en la calle.
Ulises Naranjo.





