"Con el tiempo he madurado muy bien, como el vino mendocino"
Ya pasaron doce años desde que Manuel Carrasco saltó a la fama por quedar segundo en el reality Operación Triunfo, emitido por la televisión española. Y con él, pareciera cumplirse la máxima de que quien triunfa, no siempre gana...
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Actualmente Manuel se desenvuelve como coach en La Voz kids. Luego de tres años de silencio acaba de publicar su nueva producción, Baila el viento, que tiene mucho de autobiográfico, con un sonido muy potente y a la vez internacional. Fue un éxito absoluto en España, siendo el disco más vendido en 2016, mientras que aquí sus canciones se escucharon en la exitosa tira Los ricos no piden permiso, de El Trece.
Carrasco grabó en Argentina, Inglaterra, Italia y Estados Unidos. Un músico que cada año cruza fronteras y conquista territorios en todo en el mundo con sus letras, en las cuales logra poner la emoción en palabras, las palabras en versos, y transformar sus emociones en melodías.
-¿Te pasa muchas veces tener ese miedo de decir: "Me doy por vencido, tiro todo"?
-Sí. Me pasa, me ha pasado y me pasará siempre. El miedo está ahí, es un monstruo que nos acecha para todo. Y a veces nos pasa y hay que pelear con él. Siempre he escrito mucho sobre el miedo al valor, a la lucha, a las cosas, porque creo que no hay que perder y estar muy atento porque en la vida siempre vamos a tener momentos duros. Entonces hay que estar duro para afrontar ese momento. Sí, en mis canciones siempre se respira algo en torno a ello.
-Saliste de un programa de televisión donde competías con muchos chicos. ¿Qué crees que fue lo que te sacó de la media?
-No te sabría decir si hay un secreto específico porque no lo sé. Pero creo que tiene que ver con de alguna manera intentar hacer lo que verdaderamente te nace del corazón, y luego eso tiene que cuadrar en que le guste a la gente. No tienes porqué aparentar más de lo que no eres. Simplemente ser lo que eres e intentar contarlo; eso es lo que he hecho desde el principio. A veces con más aciertos, otras veces con menos, pero eso es lo que me ha llevado hasta aquí. Eso, y también las canciones. Porque sin las canciones no sería posible.
-Todo se va construyendo...
-Sí. El tiempo ha sido un buen aliado para mí: he madurado muy bien, como el vino mendocino. Uno se da cuenta de que empiezan a importarle mucho menos las cosas que no tienen importancia: el qué dirán, el qué piensen sobre lo que haces o lo que has hecho. A veces las cosas simplemente no te salen bien. Lo mejor es decir: lo voy a intentar otra vez. Y ya está. Eso es lo que intento hacer.
-¿Qué pasa con las redes sociales? ¿Sos de mirar mucho lo que dicen de vos?
-Sí. Generalmente estoy bastante pendiente. Nos pasa a todos. Estamos un poco en el día a día, en el Instagram y todo lo demás. Estamos pendientes. Me gusta ver el feedback que tengo por parte de todos los fans que me siguen y que les importa mi música. Yo me siento muy afortunado porque en general mucha gente me trata con mucho cariño, y me quieren mucho. Me siento muy querido. En eso he tenido suerte.
-Tu canción "Siendo uno mismo" dice que tenés miedos, dudas, que no sos el ejemplo de nadie. Y muchas veces se cree que cuando el artista está arriba del escenario, en el esplendor y siendo reconocido, son intocables...
-No es así. Somos tíos normales. Yo soy un tío normal que seguramente no será el mismo cuando baje del escenario. Me cansaría ser un artista las 24 horas, aunque mis particularidades tengo. Eso me dicen: que tengo mis cosas porque llevo una vida bastante extraordinaria. Claro que las cosas normales-normales no me pasan siempre. pero es verdad que intento tener los pies en el suelo.
-Vas a ser papá. ¿Cómo lo estas viviendo?
-Es una mezcla de todo. Está uno ilusionado, a la vez con una cara de responsabilidad grande. Pero bueno, es la vida. Y estoy esperándolo, nunca mejor dicho, como agua de mayo. Esperándola, en este caso. Y muy feliz.
Manuel Carrasco se presentará en el Auditorio Ángel Bustelo el próximo 19 de octubre. Los precios de las entradas oscilan entre $400 y $800.
Fuente: Camila Hadad para Infobae