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Series: Downton Abbey, una para mirar sin parar

Aristócratas, sirvientes, y cientos de historias es lo que ofrece uno de los éxitos más grandes de la historia de la TV británica.
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 Que Netflix cambió el mundo de las series no es novedad. Sus contenidos fueron muchas veces revolucionarios, y acercó una novedosa manera de ver televisión -el streming- de manera sencilla, lo que llevó que un público no especializado en cuestiones tecnológicas tenga las mismas posibilidades que quienes ya accedían a sus series a través de la computadora.

Esto, además de ampliar la audiencia, permitió que fuera posible para cualquiera realizar lo que se conoce como maratones de series (binge watching, en inglés): mirar una temporada o una serie completa en pocos días. Las opciones son cientos. Alguna de las series compeltas más conocidas son Friends, Breaking Bad, How I Met Your Mother o Mad Men, pero las opciones son (casi) inagotables.

Este año la plataforma agregó a esa lista una de las series inglesas más exitosas de la historia: Downton Abbey, la historia de una familia aristocrática de la Inglaterra pre Primera Guerra Mundial. Es exactamente como suena: mucho protocolo entre lores, condes, duques y otros nobles, y mucho análisis de las relaciones entre estos nobles y sus sirvientes.

Al principio puede parecer que se trata de un culebrón sin mucho contenido, pero el masivo éxito y los records de rátings que batió demuestran que en realidad es una historia fascinante, y está contada de maestra sublime.

La historia parte de un hecho que marcó una época: el hundimiento del Titanic. En el barco viajaba el heredero de la familia Crawley, quien sería el futuro conde de la Abadía Downton. Esto produce un terremoto dentro de la aristocrática familia, y las cosas empeoran cuando se enteran de que existe otro heredero legítimo, un joven que no tiene nada que ver con su mundo.

Las seis temporadas que siguieron mostraron los vaivenes de los Crawley en un mundo que cada vez tiene menos lugar para las rígidas formas de la nobleza, y menos uso para los nobles que la componen. En el medio del cambio quedan atrapados los sirvientes, el grupo compuesto por el mayordomo, sus ayudantes, las doncellas de las ladys, las cocineras y un largo etcétera. Sus historias están entrelazadas, y es difícil no sentir simpatía por todos, por más ideas progresistas que podamos tener en la actualidad.

El éxito que tuvo la serie fue sorpresivo. A lo largo de los seis años que estuvo en el aire se transformó, en Estados Unidos, en el programa más visto de la historia del canal PBS, y su última temporada tuvo rátings similares a los de Braking Bad. La masividad que alcanzó Downton Abbey fue objeto de numerosos análisis. La mirada casi desconocida que aportaba sobre las relaciones de clases en el comienzo del siglo XX, el civismo que se mostraba en pantalla en una época en la que los realitys estaban invadiendo casi todo el tiempo de aire, o el optimismo inquebrantable que se mantenía a lo largo de los capítulos, a pesar de que tuvieron más de una tragedia.

El impacto fue tal a nivel mundial que, por ejemplo, en China se pusieron de moda los mayordomos para las casas de los nuevos súper ricos.

Con 51 episodios -seis temporadas de ocho capítulos más un especial de Navidad, Downton Abbey es una de las mejores opciones "para pasar el invierno", y conocer un poco de una cultura totalmente ajena a la nuestra.