¿Mirtha volvería a estar con un hombre en la cama?
Cinco líderes inspiradoras revelaron los secretos detrás de su vida y obra en "Mujeres que trascienden", el evento organizado por Infobae y conducido por Viviana Canosa en la Sala Félix del Hotel Four Seasons. Fueron homenajeadas Mónica Gutiérrez, Vanina Oneto, Graciela Fernández Meijide y Mirtha Legrand, que le puso el broche de oro a la jornada con una charla en la que habló de su fortaleza para superar la adversidad en los momentos más difíciles, y se mostró auténtica ante la soledad que, como a cualquier persona, de vez en cuando la toma desprevenida.
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En el homenaje, Legrand dedicó un particular momento para recordar a Daniel Tinayre, el gran amor de su vida, con quien se casó a los 19 años, fallecido en 1994. "Sentí la soledad después de la muerte de Daniel. Una noche salimos con un grupo de amigos - estaban los Calabró, los Rottemberg, los Puig y los Disi- y cuando llegué a mi casa y puse la llave en la puerta me di cuenta de que eso era la soledad: Daniel era un caballero, siempre me abría la puerta. Encendí las luces de la casa y dije 'esto es la soledad'", contó emocionada.
" A veces me siento muy sola y lloro mucho, soy llorona. Me pregunto por qué me habré quedado sola, podrían haberse quedado conmigo más tiempo... Pero digo 'es la vida'".
"Hablabas sobre la soledad de no tenerlo más a Daniel... Esta es una pregunta 'mesaza'. Se te ve espléndida...", insinuó Canosa. Pero, pícara, Mirtha la interrumpió: "¡¿Te pensás que puedo tener un hombre a mi lado?! ¿Despertarme con una cara extraña a mi lado? No, por Dios, ni me hables de eso. Yo tengo una formación... Esas cosas no van conmigo. Ay, no, un horror me parece. ¿Darle un beso en la boca a un hombre? No, un horror".
Y luego "La Chiqui" agregó lo que mira en los hombres: "Tiene que tener los dientes lindos, buen aliento, que sea buen mozo y con la piel tostada como cuando conocí a mi marido. Sobre todo, lo de despertarse a la mañana con una cara en la almohada, ¡no! Horrible. Yo vivo para mi trabajo, mi carrera pero sobre todo para mi familia".
No le escapó a ninguna de las emociones por las que transitó la charla. Agradecida por el reconocimiento, se retiró en medio de una ráfaga de saludos y selfies, que aprobó con una sonrisa. Siguiente parada: Mar del Plata, a acompañar a su hermano. Sin escalas, regreso en auto a Buenos Aires porque llega el fin de semana y tiene que hacer sus programas. Pero no se queja. Por el contrario, como ella misma dijo: " Es tan grande la lucha contra el rating, el paso del tiempo, los kilos de más, las arrugas que te va deshumanizando. Pero yo no quiero que mi profesión me deshumanice".
Fuente: Infobae
