The Good Place: la risa después de la muerte
¿Hay vida después de la muerte? Esa es sin duda una de las preguntas que más interesa responder a la humanidad. La idea de un Más Allá fascinó a millones de personas por siglos, pero también es una de las más discutidas de la historia. The Good Place (El Lugar Bueno) responde esa pregunta en el primer minuto de su primer capítulo: sí, hay vida después de la muerte, pero no es como la imaginábamos.
Esta serie de NBC -que en Argentina se puede ver a través de Netflix- tiene como protagonista a Eleanor Shellstrop, una abnegada abogada con un gran compromiso social, que trabajó incansablemente durante su paso por la Tierra para mejorar la vida de los más olvidados. O eso parece al comienzo. La realidad es que la Eleanor que llega al Lugar Bueno (Kristen Bell), no debería estar allí.
The Good Place muestra una versión levemente artificial de lo que sería un Paraíso. Desde el vamos el creador del lugar -Michael, interpretado por Ted Danson- da detalles de cómo fue diseñar un espacio específicamente para mantener felices a sus habitantes. Un dato curioso es que en el Lugar Bueno todos encuentran a su alma gemela.
Ese es el comienzo de una de las sitcom más innovadoras de los últimos tiempos. Eleanor intentará por cualquier medio no ser enviada al Lugar Malo -básicamente un infierno con osos voladores de cuatro cabezas-, y contará con la ayuda de Chidi (William Jackson Harper), un profesor de ética que se ve moralmente obligado a ayudarla. Casualmente, Chidi es el alma gemela de Eleanor.

La gracia de The Good Place radica, principalmente, en lo mala persona que es Eleanor. A través de flashbacks veremos cómo era su vida antes del vergonzoso accidente que la envió al más allá, y capítulo a capítulo se dan más detalles de su principal problema: el egoísmo.
Uno de los muchos puntos fuertes de esta serie es que estudia de manera bastante seria lo que es realmente "ser bueno". Chidi le da clases de ética a Eleonor para intentar hacerla mejor persona, y en más de una ocasión esto lleva a -breves- discusiones con un contenido filosófico importante. Filosófico en el sentido más académico posible: The Good Place debe ser la comedia que más veces nombra al alemán Immanuel Kant de la historia.
Vistas esta características, no es una sorpresa que el humor de esta sitcom sea, por lo general, "inteligente", o mejor dicho, sofisticado. Esto no implica que haya elementos de humor más tradicional, y hasta aspectos surrealistas. En este aspecto se destacan los personajes de Manny Jacinto -un monje que observa un voto de silencio, al principio- y Maribeth Monroe -que encarna a Mindy St. Claire, una abogada drogadicta que se transforma en la única habitante del Lugar Medio.
Estrenada en el 2016, The Good Place se transformó rápidamente en una de las comedias más frescas que se puedan ver actualmente. Netflix está estrenando los capítulos de la segunda temporada al ritmo que salen en Estados Unidos, es decir, uno por semana.

