Ernesto Suárez será declarado Ciudadano Ilustre de Mendoza
Este reconocimiento al querido Ernesto Suárez le será entregado por su valiosísima contribución a la cultura popular desde su vasta y destacada trayectoria en el ámbito de la actuación, dirección teatral y docencia.
Sobre el "Flaco"
En 1965 surgió un actor mendocino muy delgado y carismático en el elenco de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCyo. Allí trabajaba como bibliotecario, y poco después decidió inclinarse hacia el oficio de la actuación, al cual le entregó su vida entera.
El "Flaco" asumió la dirección de la Escuela Superior de Teatro y le cambió la cara, enfatizando la proyección en la comunidad, en sectores marginales, escuelas, instituciones privadas y oficiales. Fue el responsable de preparar el terreno para un nuevo teatro, comenzando a desarrollar la creación colectiva con formas inéditas y experimentales para esa época de utopías setentistas. Siempre luchando, debió exiliarse durante la dictadura y conjugar la nostalgia con la docencia en diversas ciudades en las que compartió experiencias con otros importantes referentes del teatro latinoamericano.
Creador del teatro escuela El Juglar en Guayaquil, director de compañías representativas como el Grupo Arlequín, del Instituto Cuyano de Cultura Hispánica, el "Flaco" Suárez regresó a Mendoza en 1985 y fundó el teatro El Taller, por el que pasaron diversas camadas de actores de distintas generaciones y que continúa siendo una usina teatral hasta el día de hoy.
Ernesto Suárez es un hombre de teatro y un ser sensible ante las injusticias, por eso sus montajes, ya sean para niños o adultos, están siempre atravesados por una mirada lúcida y crítica que despierta conciencias y transmite sólidos valores humanos. En una extensa trayectoria escénica, se destaca no sólo su talento como actor y director, sino su coherencia política e ideológica.
Luego de décadas de trabajo y vitalidad, este maestro recibe todo tipo de distinciones como esta que le otorgará la Ciudad de Mendoza hoy a las 19:30 en la Nave Cultural, pero la más importante es la respuesta que su público le expresa en afectivos aplausos cada semana: ese es el premio mayor.

