“No puedo dejar de mirarle la cola a Susana”
Mónica Antonópulos contó en Intrusos cómo es compartir el escenario con Susana Giménez en el teatro Lola Membrives, con dirección de Arturo Puig y aseguró que no le fue nada fácil componer su personaje, ya que mantiene una disputa con el de la diva.
Te puede interesar
Quién es la actriz que cambió de rostro entre El Marginal y En el Barro
"Estoy contenta de trabajar con Susana, este proyecto requiere mucho trabajo. El teatro es un estadio, te va cargando el ruido y uno tiene la suerte de tener el público de Susana que es súper divino, vienen a disfrutar, bien predispuestos, generosos", señaló Antonópulos.
Mónica explicó que su personaje es el de una periodista un tanto cínica que siempre se enamoró de hombres casados y que por eso entra en una suerte de competencia con el personajes de Susana, en la que el trofeo es Grimau: "La obra es divertida pero tiene una profundidad en lo que tiene que ver con esta disputa".
“Ella es muy generosa y muy inteligente. No compartimos mucho porque no hay demasiado tiempo entre función y función, pero siempre hay buena onda entre todos y ella está llena de energía positiva”.Y agregó:
“No puedo dejar de verle la cola a Susana en los ensayos, no puedo creer el cuerpo que tiene. El otro día se lo dije. Tiene un lomazo y está flaquísima. Con todo lo que está trabajando va a quedar un fideo."

