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Fiesta en el ghetto: un ritual rítmico y suburbano regado con cerveza

Tembló en la Universidad Nacional de Cuyo. En el fondo, en el sector de las canchas hubo baile tribal y gente queriendo entrar a la fuerza. "Más de una vez", "El León" o el mítico "La Unión Verdadera" y "Cuidado" fueron algunas de las canciones que repasó Resistencia Suburbana. Antes hizo lo suyo Tu Kalavera. Resumen: dos mil personas, corridas fuera del estadio y frenesí de protesta. Mirá los videos.

El piso anoche se movió en los fondos de la Universidad Nacional de Cuyo. En el sector de las canchas de básquet, antes de las 00:30, comenzaron los disparos.

Un grupo de diez policías no podía contener las casi mil personas que querían entrar y por eso cerraron el portón. Dentro del show bailaban unas 1.200 personas, en su mayoría jóvenes, adoradores de los colores de la bandera de Jamaica. Mientras todos, en forma pasiva y activa, fumaban “porro”.

Fue peor. Sonaron las partes metálicas de los portones de la entrada como si les tiraran ladrillos. Los parroquianos frente al escenario de Tu Kalavera gastaban sus últimas energías mientras quedaban ensordecidos. Estaba por terminar la presentación de los locales. Ya había pasado por el escenario con sólo cuatro temas, Vuelve a Africa.

Video: Tu Kalavera - UNCuyo



Los efectivos abrieron y cerraron los portones varias veces y hasta pensaron en trabarlos con un arco de fútbol que no pudieron correr. Tal vez por eso abrieron nuevamente pero ahora para disparar balas de goma y crispar aún más a la concurrencia.

La mayoría de quienes disfrutaban del show nunca se enteraron. A esa altura, el ghetto estaba a punto de desenfrenarse, clímax que alcanzó cuando Resistencia se adueñó de la caverna metálica. Música, saltos, faso y cerveza, también mucho cigarrillo.

Un disparo, una secuencia de cinco más y el griterío.

Por un agujero en los paneles amarillentos y plásticos, utilizados para cubrir parte de las paredes del estadio principal de básquet, dos se colaron con experta destreza. Eran como gatos descolgándose de unos cuatro metros de altura y cayendo sobre la baldosa, imperceptibles.

El estadio mayor está conectado a una segunda cancha donde el espacio es menor, pero mejor dispuesto para un show de volúmenes descontrolados. Hacer un buen sonido en el estadio de mayores proporciones es prácticamente imposible, “por el rebote”, se quejaron los sonidistas.

Fuera se escuchó, cerca de la 1:54, una nueva seguidilla de disparos de balas de goma y que llegaban los refuerzos. Los tinglados de ambos estadios quedaron rodeados por la Policía de Mendoza y en la puerta se ordenó con una valla una hilera para el cacheo y el posterior ingreso al recital. Las balizas resplandecían sobre el techo de la estructura semicircular.

Repuesto el orden, a la 1:44 en punto, largó Resistencia Suburbana con “Más de una vez”.

La socarrona voz del ghetto invitaba a vivir en forma inteligente, “sin robar”, y “tratando de cambiar un poquito”. Luis Alfa, una vez más en Mendoza despreció a los yanquis, a la autoridad “por quemar marihuana”, y arengó por mantener viva y firme "la resistencia".

Resistencia Suburbana, antes de cerrar el show en la UNCuyo.

No se olvidó de preguntarse “porqué la policía te mata en vez de cuidarte” y de aconsejar: “Cuidado a quién votás…”.

Luego vinieron “El León”, “Ladrones”, “En tu no”, “Si me dejas”, “Como el viento”, “Por amor”, “No te calles”, “El cerco”, todas arengas de protesta.

Video: Resistencia Suburbana - UNCuyo



La presentación de Fabián Leroux, primera guitarra y coros, Uric Castelucci, teclados, Lea Días, bajo, Cuchu, persución, Guillermo Grasso, teclados, Walter Elías, guitarra, Luis Alfa, voz y Guillermo Riani, batería además incluyó: Va a servir, Cultivar, Confrontar, FMI, Fuerza del Mar, Cosas Q´Nadie, Toma lo que es tuyo, Rastone, Muerte en Irak, La Unión, y Cuidado, tema con el que la fiesta alcanzó su mejor momento. Con jóvenes volando por el aire sobre las cabezas de los de la primera fila y siendo repelidos por la seguridad de la banda.

Arrancó Resistencia y parte del público arrancó una bandera jamaiquina y se metió bajo las torres de sonido.

La noche del ghetto en Mendoza, el mismo que ama un simulacro de ciudad, de buscar un entorno ideal para vivir sin intimidad, arrancó a las 23:26.

A esa hora subió Vuelve a África, una banda local nueva que mostró cuatro de sus pegadizos temas. El primero fue destacado. Por la forma en que calaron las coreutas. Fue al momento de una canción que hablaba de la “Navidad”.

Vuelve a África, en antes de "El Regalito".

Video: Vuelve a África - UNCuyo



Después vino “El Regalito” y cumplieron la ilusión. Algo tiraron a la multitud que agradeció el gesto. Claro, el ganador fue solo uno. Siguió “Visiones”, con su reggae aplomado, coreado por la parcial simpatía tribal que los acompañó a la UNCuyo.

Pero la noche comenzó a calentarse cuando Tu Kalavera debió hacerse cargo del trámite, a partir de las 00:13, con el característico zumbido de su guitarra.

Cerca de las 00:23 comenzaron los primeros incidentes que más tarde se agravaron. A esa hora ya la presión de quienes querían ingresar sin una entrada en la mano fue tal que motivó que se cerraran por primera vez los portones.

Tu Kalavera inició con “Antes de morir”, “Nuestras armas”, “Basura”, “Los perros”, “Si crees”, “Por fumar”, y “Eskapar”.

La banda que confirmó su amor por “ese dulzón ritmo jamaiquino”, luego tocó su clásico “Kalavera”, seguido de “Madre”, “Como la corriente”, “Preparate”, “Pude ver”, “Reggae bomba” y su movido “El Sol”.

Tu Kalavera, hizo saltar a los presentes  con sus percusiones y sonidos electrónicos.

Julio Ponciano, guitarra y voz, Alex Kalavera, voz, Gabo Espejo, batería, Leandro Escames, bajo, Claudio Boda, teclados, Mauricio Chávez, percusión y Emiliano López, quena y sikus, arrasaron con su sonido de percusiones mezcladas con armonías eléctricas y fusionadas con el reggae, el ska, funk y hasta un poco de cumbia.

El explosivo suceso se produjo en medio de gente distinta, donde se mezclaron universitarios con chicos del barrio y hasta con los elementos resentidos de siempre. Se respiró el conflicto bajo el concepto de la ausencia de los espacios públicos y la primacía de la libertad, expresados en movimientos sacados de una forma de vida del suburbio. La protesta como forma de vida.