Mucho rock y adrenalina
Pasadas las 20.30 y cuando el sol acariciaba la Cordillera de los Andes, el atardecer se consumía al ritmo frenético de Callejeros. Ya no había que esperar más, y las especulaciones de que si la banda tocaba o no habían quedado en el olvido de las casi 10 mil almas que se estremecieron con el grupo que lidera “Pato” Fontanet.
De menor a mayor, y por más de dos horas y media, la adrenalina se incrementaba y los clásicos de siempre hacían rugir a la multitud.
Callejeros ofreció lo que todos fueron a disfrutar. El rock and roll más puro estuvo presente en Andes Talleres en su máximo exponente. No faltó absolutamente nada, al punto que se retiraron con “Los invisibles” y nadie reclamó una sola canción más. La banda de Villa Celina había saciado las expectativas de propios y extraños.
Como si hubiese quedado en el olvido, Cromañón quedó relegado, por lo menos en este recital, ya que la banda no entonó melodías relacionadas con la tragedia.
Sonaron los clásicos de los discos “Sed”, “Presión” y “Roncaroles sin destino”. De “Señales” (el disco post Cromañón) hubo pocas canciones. Pato Fontanet, con muy buena onda durante todo el recital, agradeció la calidez del público mendocino.
Fue una fiesta en todo sentido, en paz y con un gran operativo de seguridad. Las casi 10 mil personas no pararon de agitar rocanroles, de disfrutar una gran banda por primera vez en la provincia y se fueron con la ilusión de un pronto retorno.