Diane Keaton y filosofía china invaden la cartelera local
Daphne Wilder es una madre cuyo amor no conoce límites ni fronteras. Ha criado, como madre soltera, a tres chicas estupendas para que se conviertan en la clase de mujeres que cualquier madre quisiera. El único problema es que les falta un pelo para estrangular a su madre. Con el fin de evitar que la más jovencita, Milly, cometa los mismos errores sentimentales en los que ella cayó, Daphne decide buscarle el hombre perfecto. Lo único que Daphne olvida contarle a Milly es, sin embargo, que ha puesto un anuncio en una pagina de contactos en Internet para encontrarlo. Si alguien sabe exactamente lo que su hija necesita, esa es Daphne.
La maldición de la flor dorada:
En vísperas del Festival Chong Yang, flores doradas llenan el Palacio Imperial. El emperador regresa inesperadamente con su segundo hijo, el Príncipe Jai. Su pretexto es celebrar la fiesta con su familia, pero dadas las frías relaciones entre el Emperador y la enferma Emperatriz, ésto parece ser una farsa. Durante muchos años, la Emperatriz y el Príncipe heredero Wan, su hijastro, han tenido una relación ilícita. El Príncipe Wan, a su vez, sueña con escapar del palacio con su amor secreto CHAN, la hija del Médico Imperial. Mientras tanto, el Príncipe Jai, el hijo fiel, crece preocupado por la salud de la Emperatriz y su obsesión por los crisantemos dorados. ¿Podría estar descendiendo por un camino de malos augurios?
La película trata sobre la relación de una joven pareja, que luego de algunos años de vivir juntos, entra en una especie de rutina inevitable. El hombre, solo puede tener sexo cuando imagina a otra mujer en vez de la propia. Ella está preocupada por la idea de que él se haya cansado de estar con ella y se pone celosa cada vez que él mira a otra mujer. En este pelícla, el cineasta coreano Kim Ki-duk cuestiona los fundamentos de la raza humana y su forma de expresión más característica: el amor.

