Las parejas abiertas se proclaman mucho más saludables y duraderas
Desde hace poco tiempo, la tendencia del amor libre, tan aceptado socialmente en algunos países de Europa, se instaló en la Argentina y crece día a día con las nuevas generaciones. Inmenso e infinito, parejas que no se aburren ni se arrutinan.
En total desacuerdo con la mentira, los engaños, la infidelidad; las relaciones poliamorosas y las parejas abiertas se proclaman mucho más saludables y duraderas.
La palabra poli, significa "muchos" y se instaló a principios de los ´90, cuando comenzó a desarrollarse este movimiento de forma global.
Los Poliamorosos siguen las leyes al pie de la letra. Ambos pueden enamorarse y tener relaciones sexuales con más de una persona. Todo está permitido y consensuado. No hay mentiras ni nada que ocultar. Pueden vivir todos juntos o en casas separadas. Tener días establecidos (los martes son para María, los jueves para Pedro y los fines de semana son de Juan). Tantas opciones como el acuerdo de las parejas lo permitan.
Comunicación, límites claros, confianza y celos fuera del hogar.
Si podemos amar a nuestros hijos por igual, nuestros padres o amigos, sin sentir que por amar a uno no nos queda amor para el otro, lo mismo pregonan estas parejas, que, mucho más libres, entienden que no está bien atarnos a una sola persona hasta que la muerte nos separe.
Hay que aprender a controlar los celos y el ego. Uno de los puntos clave más difíciles de sobrellevar. Los que intentan esta práctica cuentan, en su mayoría, que sufrieron mucho en diversos momentos; pero que, lograr superar ese sentimiento primario de posesión hizo crecer a la larga su relación matrimonial y su propio ser.
Las relaciones abiertas también se unen a las historias y vivencias sin fin... Casarse o noviar sin casarse. Dejar de sentirse presa de un dueño que nos posee. Vivir sintiéndonos libres de expresar lo que la energía del momento genere. Y está todo bien.
No estamos hablando de salir a acostarse con cualquiera. Estamos hablando de posibilidades de enamorarnos, de ser compañeros. Dejar aflorar sentimientos, sensibilidad, compromiso. Pero no con una sola pareja, sino con varias a la vez.
Un San Valentin diferente, que permite celebrar con numerosas personas en diversos momentos pero, esta vez, con el consentimiento de todos y sin la necesidad de borrar mensajitos o ponerle clave al celular....
Mariela Tesler
Sex Coach