Descubrí los secretos de una de las decoradoras top de Mendoza
"Desde que era chiquita, mi mamá temía lo que iba a hacer con los muebles. Dice que me admira porque le parece que hago magia: con sólo cambiar algunos detalles, creaba una atmósfera completamente diferente", nos cuenta la diseñadora de interiores Lola Ramal, dejando en claro que el don de la decoración es uno que la acompaña desde siempre.

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Licenciada en Bellas Artes -porque todavía no existía la carrera de Diseño de Interiores en la provincia- Lola se ha dedicado toda su vida al diseño: primero incursionó en el diseño gráfico, y luego se fue animando a decorar y redecorar casas de amigas y familiares, hasta que descubrió que ese era su lugar y se dedicó de lleno a eso.
Me encanta ser turista, añoro que la vida me sorprenda y me presente cosas nuevas; soy muy movediza y pretendo llevar eso a mi trabajo. Me gusta hacerles vivir a mis clientes esa experiencia de renovar lo que ya conocían.

Su servicio es completo: no sólo asesora a sus clientes, sino que también restaura e incluso crea sus propios muebles a partir de materiales reciclados. Su casa es un muestrario perfecto de este talento para la restauración: hay una estufa hecha de las entrañas de un calefón, velas hechas con frascos de perfume, lámparas antiguas restauradas y hasta alfombras hechas a medida.
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"La restauración es muy interesante, porque mi idea es como dar amor, revivir ese mueble. Los trabajo con muchísimo amor, y es como que la intención de quien lo hizo también se renueva. El producto queda divino, vuelve verdaderamente a la vida, y eso me da un montón de satisfacción."
La importancia de sentirnos en casa...en nuestra casa
Contrario a lo que muchos pueden llegar a creer, contratar a una decoradora no es un servicio caro; de hecho, suele resultar más económico que decorar por nuestra cuenta. "Soy una especie de traductora, viendo cómo se comporta una persona, cómo habla, qué me cuenta, yo ya entendí de qué objetos tienen que rodearse para sentirse cómodos. Me reúno con la persona, veo cuáles son sus inquietudes, y después a partir de lo que tienen, busco rescatarlo y revivirlo, aggiornándolo con algo nuevo o poniendo nuevos accesorios, retapizando o renovando maderas. Finalmente queda un ambiente completamente diferente, pero con lo que tenías, y eso para mí es magia, y tiene valor afectivo", nos cuenta Lola sobre su profesión. 
Me gusta que mis clientes se sorprendan, se den cuenta que cambió la atmósfera y se sientan felices en esos espacios; que se puedan sentar en la mañana a tomar un café en un lugar lindo y en el que se sienten cómodos.

Ramal hace hincapié en la importancia de que tu casa te "abrace", y no te genere rechazo: "Hay que rodear a las personas de objetos que los traduzcan, que les genere confort. El ser humano va cambiando, y por eso hay casas que se quedan atrás: porque a medida que evolucionás, necesitás otras cosas, y si las casas no son intervenidas a medida que vas creciendo, esas casas después no te abrazan, y eso lo noto mucho con mis clientes. La casa tiene que estar en sintonía con vos, no puede quedarse estática".
Lo que hay que saber
Si estás considerando decorar o redecorar tu casa (o si no sabés muy bien en qué consiste el servicio), te contamos los aspectos básicos que implica el proceso:
- La duración no suele ser mayor a dos meses, aunque lógicamente varía según la cantidad de ambientes que busques decorar y el presupuesto con el que cuentes. También hay que tener en cuenta que, si se trabaja con herreros o carpinteros, o si se piden muebles de afuera, hay demoras que no dependen de la decoradora.
- Sin embargo, a no desesperar: la casa queda perfectamente habitable durante el proceso: "Prefiero cambiar todo en el mismo día, para aumentar el factor sorpresa y dejar perfecto hasta el más mínimo detalle", comparte Ramal sobre su metodología. 
- No hace falta cambiar todo lo que tenés: de hecho, Lola prefiere restaurar y darle vida nueva a los muebles con los que ya contás: "No me gusta tirar las cosas, considero que si uno se rodea de objetos, es porque en algún momento sintió que los completaban. Es bastante común en la profesión querer cambiar todo por algo que está de moda, pero después te va a pasar lo mismo, porque al tiempo esos objetos van a dejar de estar de moda o no van a satisfacer sus necesidades". Así que tranquila: no vas a tener que vaciar tu cuenta bancaria.
- Decorar también puede ser una inversión: Lola hace mucho hincapié en la incorporación de obras de arte, que no sólo traducen la personalidad de quienes habitan la casa, sino que además constituyen una excelente inversión.


