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¿Entendemos el Fashion Police?

Nuestra nota del Networking Day de mujeres levantó revuelo y enojos entre las mendocinas. Te contamos por qué creemos que no debería ser así.
Foto: Hiram Di Lorenzo
Foto: Hiram Di Lorenzo

Luego de tres días de charlas, contra charlas, reclamos, enojos, y contradicciones con quién se sintió afectada por la nota, del fashion police del día sábado pasado, al haber estado en la sección de pifiadas, decidimos contarles cómo leemos los reclamos sobre un comentario constructivo del vestuario de una persona; quién se prestó, voluntariamente, a ser fotografiada.

Estimo que quienes se dejaron fotografiar sabían que sería para que su foto fuera publicada en el suplemento. Tal vez asumieron que sólo sería para halagar, pero en esta sección, como viene pasando hace unos meses, también hablamos sobre los errores o acciones que cometemos a la hora de vestirnos; y que a veces hacen que el vestuario seleccionado no se luzca y, a veces, hasta se arruine.

Entiendo que cuando alguien critica (sobre lo que sea) recibe del otro lado una respuesta, opinión o mirada reactiva; aunque también puede encontrar aprobación, o al menos un motivo de reflexión.

Cuando el rechazo a la opinión de un tercero es tan tajante, contradictoria y confusa, cualquier conocedor de psicología podría decir que es porque siente que hay cierta verdad sobre lo dicho, o se reconoce en tal observación o, tal vez, siente que fue tocado en su punto débil.

Una de las personas que estuvo entre las observaciones como “pifiadas” nos pidió  que la elimináramos porque sentía que no correspondía que se hablara de mal de ella.Y aquí está lo más llamativo: el comentario ni llegaba a ser crítica negativa o agresión. Lo incómodo parecía estar en que la sociedad la llamó y la molestó durante tres días; es decir que quien le provocó daño, si es que cabe esa palabra en este caso, no fue la nota, sino sus allegados.

Para comenzar, veamos el significado de la palabra pifiada (en lunfardo): “acto o hecho que resulta claramente errado o poco acertado, en ocasiones sin consecuencias graves e incluso divertidas, pero que deja en evidencia al que lo realiza”. Por ejemplo: "es otro de esos programas que recogen las pifias más divertidas de la tele"

Por otro lado, revisemos que el comentario decía algo así como: me gusta el conjunto en general pero hubiera sacado la chaqueta, o la habría usado en otros tonos (palabras más o menos).

No hay agresión, ni mala intención, ni siquiera crítica, es una aprobación con comentario; como pasó hasta ahora con todos los "asesoramientos" de la sección fashion police.

La obsecuencia, en un profesional, carece de sentido pues no ayuda ni aplica los conceptos o reglas aprendidas. Si lo que necesitamos es que el dentista nos diga que estamos sanos, y nos encuentra una caries, no lo desacreditamos. Si un crítico de vinos califica con un puntaje inferior al 80%, no se lo rechaza; por qué pasa esto, porque hay una cultura de entender que un profesional sabe, estudió y quiere ayudar.

La sociedad debe entender que hay ciertos aspectos de la educación como protocolos, modales en la mesa, etc. que se aprenden, uno no nace sabiendo. Hay reglas para todo, incluso en la moda. Son acuerdos comunes que datan de la antigüedad.

En este suplemento consideramos que no se puede estar ajeno a lo que está pasando; en este caso la imagen, tanto a nivel mundial y local. No somos los primeros, ni los inventores del asesoramiento de imagen.

Para ser más clara, les doy un ejemplo que, en nuestra provincia, vamos a poder entender más claramente: el vino.

Los mendocinos vivimos una situación similar con este producto de nuestra tierra, tomamos conciencia de que debíamos especializarnos. Todos hicieron el curso del INTA y de otros institutos, conducidos por profesionales sommeliers y catadores.

Antes era vino tinto o vino blanco. Ahora casi no existe no diferenciar, al menos un malbec de un cabernet; esto obligó a que muchos mendocinos se capacitaran. Tomar conciencia como la tomamos con la explosión y el boom vitivinícola; la instalación de bodegas boutiques que nos llevó a todos a profesionalizarnos y capacitarnos.

Entendamos que valen los mismos principios para cualquier otra actividad: moda, imagen, personal trainer (que hacen que un entrenamiento o preparación física sea eficiente), nutricionista (para hacer tu dieta correcta), una dermatóloga (que nos enseña que cremas son buenas para nuestro tipo de piel, cuáles nos perjudican) y muchas otras profesiones.

Se me ocurre otro ejemplo: la gastronomía.

Otro frente que inspiró a muchos jóvenes a esta nueva cultura de obtener, a través de la universidad, una salida laboral. Ya no es sólo la ensalada de tomate y lechuga, hoy tienen otra variedad de exigencias, tienen otro paladar porque se formaron. Hay un nivel de competitividad del que cualquier cocinero es consciente.

Entonces vemos (y participamos) del avance en el vino y en la comida, en este caso. Eso educó el paladar de los mendocinos, que hoy son más exigentes, más conocedores, ya que salieron de los cuatro platos típicos conocidos como lo son la milanesa, la pizza, empanas y asado. Rompieron con esa cultura de instancia prehistórica.

Estos cambios empezaron a verse con estas nuevas generaciones, que hoy salen a la cancha buscando entrar en eso.

En este caso: el de la imagen, es lo mismo.

Es un tema totalmente superficial, pero los que opten por seguir moda deben saber que algunos sabemos leer qué proponen, y por lo tanto podemos ver cuándo una mujer lo hace, o no. Y las que salen con ánimo de expresar, deben relajarse y divertirse; prestarse a la observación y aprender, o reafirmarse.

Está todo escrito ya, existen los protocolos. Y hay de todo tipo. Yo promuevo la idea de que existe en la moda, y deben aprenderlos.

Lamento que muchas compañeras (del gremio) hayan tomado este momento para apropiarse textos ajenos sin terminar de leerlos, en vez de entender que aquí se abren oportunidades para que trabajen; ya que las personas van a comenzar a entender que la imagen tiene reglas y conceptos, y acudirán a ellas para que se los enseñen.

Y para todas las adoradoras de la creadora de este estilo fashion police: JOAN RIVERS, les dejo dos frases de ella para entender un poco más de qué va la onda:

Triunfé por decir lo que todo el mundo está pensando.

El estilo es como el herpes: lo tenés o no lo tenés.

¡Hasta el próximo fashion police!