Un día con... Rosana Moretta
Además de ser la Directora Comercial de la en Revista Punto a Punto, Rosana trabaja, en paralelo, con su empresa Branda Agencia de Eventos y así fue dejando en el calendario mendocino grandes acontecimientos que tienen la "impronta Moretta". Hablamos del evento empresarial del año: el Networking Day, la Megadegustación que se realiza en Capital y el Networking Day de Mujeres que se llevará a cabo, por cuarta vez consecutiva, el próximo 5 de noviembre. “Las mujeres nos merecemos un evento exclusivo para nosotras que no sea el desfile de moda o un té bingo. Mostremos las cosas que nos gustan: nos encanta vestirnos bien, nos encanta consumir, nos encanta estar lindas, nos encanta ver cosas para nuestros hijos y trabajar para ser mejores personas, pero no necesariamente siempre tiene que ser en los ambientes tradicionales en los cuales se desarrolla un evento para la mujer.”
Te puede interesar
Sergio Massa reapareció en Mendoza y se reunió con un intendente peronista
Es un networking, la palabra lo dice: es relacionarse, contarse cosas, generar vínculos, intercambiar ideas, hacer negocios…
“Estas son las cosas que siento que han sido aportes creativos en el rubro de los eventos, pero si hay algo que tienen en común estos proyectos; es que nacieron en la noche, cuando estoy entre despierta y dormida. Y al día siguiente me levanto y siento que lo soñé, lo vi, y ya me pongo a trabajar en eso. Y si hay algo que me caracteriza es que soy bastante testaruda: cuando digo ´esto lo voy a hacer´, finalmente lo hago”, confesó la emprendedora y así fue cómo empezamos a indagar un poco más en su día a día.

Dicen que hay cosas que las personas exitosas no dejan de hacer, y todas ellas se llevan a cabo en tan sólo 24 horas. Entonces, ¿cómo es el día de Rosana Moretta?
Me despierto a las 7.30 de la mañana, pero si no tengo eventos me quedo como 2 horas en la cama. Veo televisión, leo el diario, desayuno en la cama y me voy a trabajar a las 10, nunca antes. Mi hija Alma (7) va al colegio temprano, pero tengo todo organizado: compartimos las tareas con su papá, él se encarga de llevarla.

A las 10 am parto a la oficina, a veces puedo quedarme en casa, pero soy tan movediza que no puedo pasar un día sin ir a la oficina. Sobre todo en esta época del año, en estos meses no hay descanso. Cuando empiezo a trabajar a veces no como, soy de esas personas que no paran hasta que terminan con su trabajo. No existen los breaks para mí.

Ningún día de mi vida es igual a otro.
Cuando tengo evento mi jornada no tiene horarios, comienzo a las 6 am con el armado, que es lo que más tiempo me lleva, y nunca sé cuándo voy a terminar. A veces, hasta paso de largo.
Para ser planning necesitás tener una fuerte estructura en tu casa, que soporte ese ritmo. Donde, además, sepas que si te ausentás un día, hay alguien que va a cocinar, a comprar y que va a atender a tus hijos. Yo valoro mucho a la mujer trabajadora, a esa que sale a trabajar por necesidad y a esa que sin necesidad, sale a trabajar y busca lo que la hace más feliz.
Una mujer feliz crece como persona y en esa búsqueda de bienestar, los suyos también lo hacen.
Normalmente busco a mi hija Alma por el colegio cerca de las 16.30, esa es mi misión porque no me gusta para nada levantarme temprano, de eso se encarga su papá (risas). Ya, cerca de las 18 horas llego a casa, pero sigo conectada, creo que ese es mi gran problema. Soy Mac dependiente, tengo todo sincronizado, sin duda, tengo dependencia de la conectividad (riendo).
El desafío más importante de mis ideas es llevarlas a cabo.
Hago poca actividad física, juego al Golf cuando tengo tiempo, pero no me gusta generarme actividades fuera del trabajo que no sea mi familia y mi casa. Después de un día de tan intenso, lo único que quiero es llegar al hogar. Cuando, por fin me relajo, aprovecho para cocinar, me encanta: hago dulces y salsa casera... Además amo la naturaleza, aprovecho y le dedico tiempo a mis plantas.
En mi vida es muy importante el apoyo de mi marido Gonzalo, porque es un trabajo que tiene etapas normales y otras que son totalmente atípicas e intensivas. Además de mi trabajo, todos los días hay que convivir con la vorágine de ser madre, esposa y mujer: el colegio de mi hija, sus actividades, el club, el supermercado, llamar al gasista, al jardinero… Es esa duplicidad que tenemos todas las mujeres que trabajamos: hacemos todo lo de nuestro trabajo y todo lo de nuestra casa. Por suerte, tengo a mi hija Valentina (28), que es mi socia y me acompaña en todas estas ideas, sin duda, es mi soporte.
La cena a las 21 horas, es la ceremonia del día, es donde todos nos reunimos, charlamos y son muy respetuosa de eso. Intento que no haya nada que nos interrumpa, ni televisión, ni teléfonos, ni nada. Me duermo a la 1 am, pero antes leo alguna cosa como terapia. Me gusta leer, pero leo mucho más en las vacaciones, cuando me relajo.
Un fin de semana perfecto para mí es en mi casa, sin ir a cenar a ningún lado. Me quedo en joggineta, bata, pantuflas: el vestuario ideal. Invito a mis amigas y les cocino cositas ricas, además aprovecho y me desconecto en el jardín.
El fin de semana ideal para mí es un asadito de domingo en mi casa con mi familia.
Un plan b
Si hay algo que mi trabajo de planning me enseñó, es a que siempre hay que tener un plan b, y ese plan b, siempre tiene que tener un plan c. Por eso, es tan importante la capacidad de resolver un problema, una persona que ante un problema se desespera, no puede trabajar en esto. El desafío de mi trabajo es saber afrontar problemas.
En línea
PH: Hiram Di Lorenzo
H&M : Leo Cut Peluqueros
Entrevista: Muriel del Barco










