Bajo cero: El nuevo SUV de Mercedes que está siendo testeado
El GLC ha sido durante años el SUV más demandado de Mercedes-Benz y, en 2024, se consolidó como el modelo más vendido de la marca. Ahora, el GLC completamente eléctrico se sumará a la familia.
Concebido como un vehículo eléctrico de batería (BEV), el GLC eléctrico integra la tecnología más avanzada de la firma. En términos de desempeño, autonomía, eficiencia y rapidez de carga, este modelo establece un nuevo estándar.
Los prototipos de este SUV, aún con un denso camuflaje, han sido sometidos recientemente a rigurosas pruebas invernales en las gélidas regiones de Suecia. Afrontando temperaturas extremas bajo cero y transitando carreteras cubiertas de nieve, estos vehículos demostraron una resistencia inquebrantable y un rendimiento sobresaliente en condiciones climáticas adversas.
Las versiones con tracción total incorporan una potente unidad de propulsión en el eje delantero, la cual puede activarse o desconectarse de manera rápida mediante una unidad de desacople (DCU), optimizando así el rendimiento.
En este nuevo modelo, el motor eléctrico ubicado en el eje trasero, desarrollado íntegramente por Mercedes-Benz, marca un nuevo referente en términos de potencia y eficiencia. Para maximizar el uso de la energía, ambos motores eléctricos están equipados con un sistema de electrónica de potencia de alto desempeño, que incluye inversores de carburo de silicio de última generación.
Un innovador sistema de frenado, que integra en un módulo compacto el servofreno, el cilindro maestro y el control ESP, proporciona una sensación de seguridad mejorada en el pedal, ofreciendo una respuesta uniforme y precisa en cualquier condición de manejo. La gama del GLC contará con diversas opciones de baterías de alto voltaje.
Además de las pruebas en rutas reales en Suecia, el complejo cuenta con pistas de ensayo meticulosamente diseñadas. Entre ellas, se incluyen desafiantes pendientes de hasta un 20 por ciento de inclinación, tramos con distintos niveles de adherencia, circuitos de conducción y pistas circulares sobre hielo casi desnudo, todo lo cual somete a los sistemas de propulsión y control a exigencias máximas.