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El mítico Citroën que cumple 50 años

Fue concebido en 1974 con la difícil tarea de sustituir al DS.

El Citroën CX, un hito en la historia del automóvil, surgió en 1974 como el sucesor natural del mítico DS. Heredero de una larga tradición de innovación y elegancia, este sedán francés se convirtió rápidamente en un referente de la industria automotriz. 

Su diseño aerodinámico, representado por la "X" de su nombre, lo distinguía entre sus contemporáneos, ofreciendo una silueta elegante y estilizada que cautivaba las miradas.

Citroën CX

Bajo su carrocería se escondían soluciones técnicas vanguardistas. La suspensión hidroneumática, heredada de sus predecesores, garantizaba un buen confort de marcha. 

El motor de cuatro cilindros transversal, los frenos de disco asistidos de doble circuito y los cinturones de seguridad delanteros retráctiles eran solo algunas de las innovaciones que equipaban al CX.

El interior del CX era un ejercicio de diseño y ergonomía. El famoso panel de instrumentos en forma de media luna era el centro de atención. Todos los mandos estaban al alcance de la mano del conductor, facilitando la conducción y mejorando la seguridad.

El Citroën CX fue pionero en la industria

El reconocimiento por parte de la crítica especializada no se hizo esperar. En 1975, el Citroën CX fue galardonado con el prestigioso título de "Auto del Año", superando a competidores de renombre. 

El Citroën CX no solo destacó por su tecnología y diseño, sino también por su versatilidad. A lo largo de su vida comercial, se ofrecieron numerosas versiones y carrocerías, desde las más elegantes y refinadas hasta las más deportivas y prestacionales. 

A pesar de ser reemplazado por el XM en 1989, el legado del CX perdura hasta nuestros días. Su diseño atemporal, su confort de marcha y su innovadora tecnología lo convierten en un clásico moderno, admirado en todo el mundo. 

El Citroën CX dejó de fabricarse en 1989

Hoy en día, el Citroën CX es objeto de deseo de coleccionistas y entusiastas de los autos clásicos. Su valor ha aumentado considerablemente con el paso de los años, convirtiéndose en una inversión para los amantes de los “fierros” con historia.