Cinco pautas para prevenir enfermedades cardiovasculares en la mujer

Cinco pautas para prevenir enfermedades cardiovasculares en la mujer

Bajo el lema "Todos podemos hacer algo para prevenir la enfermedad cardiovascular en la mujer" y junto al programa "Mujeres en Rojo" organizado por la Federación Argentina de Cardiología, la Lic. en Nutrición Cintia De Antonio nos conscientiza sobre el riesgo de ECV

Cintia De Antonio

Bajo el lema “Todos podemos hacer algo para prevenir la enfermedad cardiovascular en la mujer” y junto al programa “Mujeres en Rojo” organizado por la Federación Argentina de Cardiología es que les traigo este mensaje como profesional de la salud dedicada hace más de 17 años a mejorar la Nutrición & la Salud Cardiovascular de cada uno de los pacientes que me consultan.

La Enfermedad Cardiovascular (ECV) sigue siendo la primera causa de muerte en la Argentina y en la mayoría de los países del mundo, es mucho más mortal que todos los cánceres combinados: 1 de cada 3 mujeres muere por enfermedad cardiovascular y menos del 20% de nuestras mujeres son conscientes de esta situación. La cifra es alarmante y lamentablemente ni en pandemia esta afección se detiene.   

Cuando me refiero a enfermedad cardiovascular, hablo sobre las enfermedades del sistema circulatorio como son el infarto agudo de miocardio, la angina de pecho, la insuficiencia cardíaca y las arritmias; pero también a las enfermedades de los vasos sanguíneos (vasculares) como son el cerebro (Accidente Cerebro Vascular/Infarto Cerebral) y a las enfermedades que complican los miembros inferiores (Enfermedad Vascular Periférica).

Lo positivo es la que la Enfermedad Cardiovascular puede prevenirse y depende de todos nosotros que no nos siga matando.

4 pautas preventivas

Les recomiendo 4 pautas fundamentales, que puede servirles de ayuda para combatir los factores de riesgo modificables:

1. Elegir una alimentación equilibrada

Consumir vegetales y frutas, mejor crudos, con cáscara, lo más verde que puedan y con un gran arco iris de colores durante el día para realizar un correcto aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes, además del contenido de fibra.

Elegir granos integrales a través de panes ricos en harinas de trigo o salvado de avena, arroz integral, pastas de harina de trigo, copos de cereales integrales sin azúcar; los cuales ayudan a disminuir el colesterol malo (LDL) y el colesterol total.

Incorporar pescados ricos en ácidos grasos omega 3 (salmón, caballa, arenque, atún al natural, trucha, sardina), 1 vez por semana ya que es una perfecta elección para nuestra salud cardiovascular.

Consumir frutos secos y semillas, que son ricos en ácidos grasos monoinsaturados y vitamina E, los cuales ayudan a mantener niveles de colesterol bajo control.

Elegir aceite de oliva extra virgen, para aderezar ensaladas o palta, en lugar de aceites tropicales.

 

2, Evitar la obesidad es fundamental

Mantener en  lo posible el peso lo más cercano al ideal. Reducir entre 3-5% el peso corporal los ayuda a disminuir los triglicéridos y la glucemia. La circunferencia de la cintura es un indicador de Riesgo Cardiovascular y aumenta la probabilidad de desarrollar cardiopatías.  Sabemos desde hace tiempo, que la Obesidad Abdominal es un Factor de Riesgo importante para sufrir un primer ataque cardíaco. El valor normal de la circunferencia de la cintura en el hombre es de 94 cm y en la mujer de 80 cm, como consecuencia se deduce que la obesidad abdominal es muy común en pacientes que presentan un primer ataque cardíaco o accidente cerebro vascular sino también que está estrechamente relacionada con afecciones que aceleran la obstrucción de las arterias. Estas incluyen aumento de la presión arterial, del nivel de azúcar en sangre y del perfil lipídico.

Algunos estudios han sugerido que la obesidad abdominal está directamente relacionada mayormente con la grasa visceral en los hombres que en las mujeres y que en las mujeres, la mayor proporción de grasa abdominal está constituida por grasa subcutánea que es relativamente inofensiva.

3. Realizar actividad física aeróbica

Caminar, andar en bicicleta liviana, nadar. Lo ideal es 150 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada, 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa o una combinación de ambas. Se traduce en 30 minutos al día, 5 veces por semana comenzando lentamente y aumentando la marcha en forma gradual, a medida que transcurren los días. Esto colabora en la disminución de peso, en reducir afecciones que suponen una carga para el corazón como es el aumento de la presión arterial, en mejorar el perfil lipídico y la glucemia en sangre. A medida que aumentan la intensidad, la duración y la frecuencia del entrenamiento, mejoran los beneficios en la salud cardiovascular.

4.No fumar

Las sustancias químicas del tabaco pueden dañar el corazón y los vasos sanguíneos. El humo del cigarrillo disminuye el oxígeno en la sangre lo que eleva la presión arterial y la frecuencia cardíaca porque el corazón debe realizar un trabajo más duro para suministrar suficiente oxígeno al organismo y al cerebro. El riesgo de Enfermedad Cardiovascular comienza con una disminución apenas un día después de dejar el hábito de fumar, sería una especie de recompensa inmediata.

5.Controlar el estrés

Ya que estar estresado causa que las arterias se tensen lo cual puede aumentar el riesgo de Enfermedad Cardiovascular, especialmente la enfermedad microvascular coronaria.

Una sociedad más sana se logra con el esfuerzo de cada uno de nosotros.

 

Autor: Lic Cintia De Antonio

Lic. en Nutrición Mat 707 - Especialista en Enfermedades Cardiovasculares                   

                                                                                                                        

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