Milanesas de pollo con semillas y crujientes

Milanesas de pollo con semillas y crujientes

Las semillas son la clave de esta preparación.

Food Lovers

Para los amantes de las milanesas bien crujientes, a continuación compartimos la receta y todo lo que hay que saber para preparar unas supremas de pollo con semillas. ¿Te animarías a hacerlas?

El proceso de elaboración es tan rápido como sencillo. A diferencia de la preparación habitual, lo único que hay que hacer es agregar algunos tipos de semilla en la mezcla del pan rallado para rebozar. ¡Es tan simple como parece!

Fuente: ohmybowl.eu

Milanesas de pollo con semillas y crujientes: todo lo que se necesita

Ingredientes. Para preparar esta increíble versión de milanesas de pollo se requiere de:

  •     500 gr. de pechuga de pollo.
  •     3 huevos.
  •     100 ml. de leche.
  •     1 cucharada de mostaza.
  •     1 diente de ajo.
  •     1 taza de avena.
  •     1 ½ taza de semillas varias (sésamo, lino, chia, girasol, etc).
  •     2 tazas de pan rallado.
  •     Harina (cantidad necesaria).
  •     Perejil fresco (c/n).
  •     Sal y pimienta (a gusto personal).


¿Cómo hacer las milanesas de pollo con semillas y crujientes?

Elaboración. Lo primero que hay que hacer es preparar la mezcla para las milanesas. Para esto hay que poner en un recipiente los huevos, la leche, la mostaza, el diente de ajo picado y el perejil fresco. Salpimentar a gusto y mezclar bien hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.

Una vez que esta mezcla está lista, hay que poner en la misma las pechugas de pollo (que ya tienen que estar cortadas en tamaño milanesa) y dejar reposar durante al menos un par de horas.

Mientras tanto, se puede proceder con la elaboración del pan para rebozar. En una bandeja lo suficientemente amplia como para poder trabajar con las milanesas, hay que poner el pan rallado, la avena y las distintas semillas que se elijan para la ocasión.

De por sí, estas semillas hacen que las milanesas que salgan sean crujientes. Sin embargo, para obtener unas supremas mucho más crujientes aún, hay un secreto a tener en cuenta: luego de pasarlas por la mezcla de huevo, hay que darles un rebozado en harina.

Hecho esto, hay que pasar cada milanesa nuevamente por huevo y luego sí empanar con el pan rallado y las semillas.

Para finalizar, solo resta el proceso de cocción. En este punto, el mismo queda a consideración personal. ¿Qué quiere decir esto? Que las milanesas se pueden hacer tanto fritas como al horno.

Ambas opciones son sumamente sabrosas y ofrecen como resultado unas milanesas súper crujientes.

En cuanto al acompañamiento, cualquier opción también es buena: se puede optar por una ensalada, por un rico puré o por unas sabrosas papas fritas. ¿Un consejo? Preparar un puré bien cremoso para que contraste con la crocantez de las milanesas.

Para dudas, sugerencias de nuevos temas de cocina y comentarios, te invitamos a escribirnos a contacto@mdzol.com y responderemos a la brevedad.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?