Vendimia 2026: quiénes serán los diseñadores detrás de las reinas en los 90 años de la fiesta
Dos equipos de Mendoza se encargarán de realzar la imagen de las soberanas en los 90 años de Vendimia. Conocelos en la nota.
Moda en Vendimia.
La cuenta regresiva para la Fiesta Nacional de la Vendimia 2026 ya se vive con una intensidad particular. La celebración alcanzó los 90 años y, en ese marco simbólico, la moda ocupa un lugar central en la narrativa de la fiesta mayor de los mendocinos. Los responsables de vestir a las 18 reinas departamentales y a la reina y virreina 2025 son dos nombres propios del diseño cuyano: Celia Carreño y Nicolás Ortega Lara.
Ambos fueron seleccionados a través de una licitación pública y abierta, de la que resultaron ganadores como referentes indiscutidos del diseño local. Celia Carreño tiene a su cargo los vestidos de las 18 reinas departamentales para el acto central, además de los diseños que lucirán Alejandrina Funes y Sofía Perfumo, reina y virreina salientes 2025. En paralelo, Nicolás Ortega Lara asumió la creación de los vestidos protocolares que utilizarán las candidatas en las distintas actividades institucionales que integran la agenda oficial.
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En el taller de Celia, el trabajo fue liderado junto a su hijo Matías Carreño. Ambos expresaron su orgullo por formar parte de la celebración, especialmente en el contexto de los 90 años de la fiesta, y subrayaron la impronta integradora y federal impulsada por el Gobierno provincial como parte del espíritu de esta edición aniversario.
“Para nosotros, la Vendimia significa raíces, tradición y familia. Desde chicos nos inculcaron el valor de representar nuestra tierra a través de nuestro trabajo, que es lo que nos enorgullece día a día y lo que lleva nuestro apellido”, señaló Matías Carreño, sintetizando la dimensión emocional del proyecto.
En relación con la propuesta visual para el acto central, el equipo explicó que la impronta estuvo profundamente vinculada a la identidad vendimial. “Siempre pensamos en la alfombra roja, en lograr que cada mujer, y especialmente en este caso las reinas, luzca el mejor trabajo que podamos presentar”, afirmaron.
Celia Carreño, por su parte, puso el acento en el costado más íntimo del proceso creativo. “El proceso creativo, en cierto modo, ya estaba dentro de nosotros. Yo me fui de San Rafael a los cinco años, pero siempre llevé la Vendimia y mi tierra en el corazón. La inspiración surgió de manera muy natural, aunque también estuvo marcada por los 90 años de la Vendimia, que representan las bodas de grafito. No es un aniversario menor, y por eso el orgullo es doble: trabajar para la Vendimia y hacerlo en un año tan significativo”, expresó.
En paralelo, el equipo de Nico Lara Design, conformado por Nicolás Ortega Lara y su hermana Emilce Ortega, trabaja en los vestidos protocolares bajo una consigna clara: uniformidad elegante. Diseñaron piezas negras de lycra de seda, con volados en un hombro y en la falda. La elección del negro responde a una búsqueda de sobriedad y modernidad, pero también a la intención de generar una imagen cohesionada en los actos institucionales.
“La idea es que estén uniformadas, que luzcan iguales en esos momentos institucionales. Diseñamos un vestido cómodo, pensado para el verano: es de punto jersey, color negro, muy elegante, pero con detalles que permiten actualizar la propuesta y diferenciarla de años anteriores”, explicó Ortega Lara.
El diseñador también compartió su vínculo personal con la celebración, en una confesión que reveló el origen de su vocación. “La Vendimia es una pasión. Es algo que viví desde muy chico. Mientras muchas chicas soñaban con ser reinas, yo las seguía para ver sus capas; me fascinaban la costura, las piedras y los bordados. Lo que comenzó como un juego terminó convirtiéndose en mi trabajo. Aunque, en realidad, no lo siento como un trabajo: lo disfruto profundamente y pongo mucha pasión en cada detalle”.
Sobre el peso simbólico de esta edición aniversario, agregó: “Ser parte de un evento con tanta trayectoria en la República Argentina es algo muy significativo. Muchas celebraciones comienzan y desaparecen con el tiempo, pero con la Vendimia no ocurre eso. Cada año convoca más, incluso a los jóvenes, y eso me parece maravilloso”. La continuidad generacional apareció como uno de los grandes valores de la fiesta.
Emilce Ortega, pieza clave del equipo, también expresó su emoción: “La costura me apasiona desde muy chica y he aprendido mucho trabajando junto a mi hermano. Me siento muy orgullosa de poder ser parte de este proyecto”. Adelantó que presentaron vestidos “muy elegantes y cómodos, pensados para los actos protocolares”.

