Un hombre embrujó e hipnotizó a decenas de personas en una transitada calle de Mendoza: mirá qué sucedió
En plena hora pico una persona sorprendió a los transeúntes con una demostración de talento y una inusitada actitud por una de las calles más transitadas.
El pulso acelerado de una de las arterias más transitadas de la ciudad se vió alterado por una pstal inesperada.
Rodrigo D'Angelo / MDZCon una calma que contrastaba claramente con el agitado ritmo del tráfico de las calles Paso de los Andes y Sobremonte de la Quinta Sección, una persona llamó poderosamente la atención de aquellos que caminaban por la zona. El ruido del tráfico incesante de la hora pico comenzó a mezclarse con una extraña melodía que provenía de un instrumento de viento.
El responsable de la irrupción urbana, era un hombre vestido con una campera de abrigo oscura, pantalones color bordeaux y unos bolsos cruzados, el músico avanzaba a paso lento mientras ejecutaba un instrumento de viento de madera, similar a una flauta o quena. Con un semblante pacífico y concentrado en su soplido, parecía ajeno al movimiento a su alrededor.
La sorpresa de los transeúntes en plena calle Paso de los Andes:
Las personas que caminaban por la zona miraban en todas las direcciones intentando buscar de dónde salía esa apacible melodía que parecía intentar aplacar el sonido de autos, motos y colectivos que suelen rugir en ese horario caótico en los alrededores del Gimnasio Municipal nº 1.
La música del instrumento de viento intentaba llevarse el ruido de los motores:
Una coincidencia visual generó una interesante paradoja en plena vereda: mientras los carteles de fondo anunciaban el drama de Shakespeare con expresiones intensas y teatrales, en primer plano el músico ofrecía una postal de absoluta tranquilidad y simpleza.
Las postal, sencillamente encantadora por el aire tan sereno que caracterizaba al artista, inyectó una dosis de agradable música al caos vehicular de la mañana. Este medio le consultó su nombre: "Eduardo Aparicio", respondió con total amabilidad y continuó su camino cual Flautista de Hamelín, cuyo objetivo era llevarse el ruido de los motores y dejar una caricia musical en el oído de mendocinos y turistas.



