Un foto-libro íntimo sobre la mirada, la amistad entre mujeres y la memoria
La sanrafaelina Verónica Álvarez Ávila presenta Quiasma, su primer foto-libro realizado de manera artesanal y en el que juegan fotos y poemas para contar historias.
Quiasma es el primer foto-libro de Verónica Álvarez Ávila, que será presentado este sábado en SOETEM, con entrada libre y gratuita.
Verónica Álvarez Ávila.El sábado 7 a las 20, Verónica Álvarez Ávila - licenciada en Comunicación Social y fotógrafa-, presentará en Mendoza su primer foto-libro, titulado Quiasma. El evento tendrá lugar en el espacio SOETEM (Entre Ríos 334, Ciudad de Mendoza) con entrada libre y gratuita, y contará con la participación del músico Galo Botello, quien brindará un acompañamiento musical en vivo.
Radicada en Córdoba y nacida en San Rafael, Álvarez Ávila regresa a su provincia natal para compartir una obra concebida como un acto de sensibilidad y exploración visual. Quiasma es una obra visual y poética que interpela desde la forma y el fondo. Encuadernado artesanalmente y con una cuidada edición de tapa dura, el libro reúne nueve retratos múltiples de mujeres, sin rostros nítidos, acompañados por nueve poemas que expanden el sentido de cada imagen. En conjunto, el foto-libro propone un viaje hacia la emocionalidad, el cuerpo y los vínculos femeninos, desde una mirada profunda, simbólica y sensorial.
“La fotografía para mí es una forma de habitar la vida. Desde que tengo uso de razón miro en clave fotográfica. Tal vez tenga que ver con ser hija de un fotógrafo aficionado. De chica, ir de la mano de mi papá y escucharlo decir ‘mirá qué linda foto’ frente a una escena cotidiana marcó mi manera de mirar el mundo”, señala Álvarez Ávila.
Un libro con el número 9 como clave sin querer
Inspirado en el quiasma óptico -la estructura cerebral donde se cruzan las fibras de los nervios visuales-, Quiasma pone en escena ese cruce simbólico donde las miradas, los cuerpos y las historias confluyen. La propuesta surgió de un proceso creativo guiado por la docente y artista Rita Barrios, y encontró en el número nueve una clave no solo estructural, sino también simbólica: nueve retratos, nueve poemas, nueve mujeres que forman parte de la red afectiva de la autora, y nueve meses de gestación, como si el libro hubiera nacido con sus propios ritmos vitales.
“No fue premeditado, pero el nueve aparece una y otra vez. Es inevitable no asociarlo al renacimiento. Las mujeres que participan de este libro -amigas queridas- saben de muertes y de volver a empezar. En cada una hay algo de mí y de todas”, explica.
Desde su experiencia en Biodanza, que practica desde 2009, Álvarez Ávila aprendió a integrar lo luminoso y lo sombrío como parte del recorrido vital. Esa vivencia aparece en las imágenes, que no son retratos tradicionales, sino capturas que exploran lo velado, lo fragmentado y lo no dicho. En lugar de mostrar, Quiasma sugiere. En vez de imponer una narrativa, habilita múltiples lecturas.
“La fotografía me permite narrar lo imperceptible. Nunca estuve de acuerdo con la frase ‘una imagen vale más que mil palabras’, pero sí creo que una imagen puede movilizar el sentir de quien la observa, incluso si no conoce a quien está retratado. Es un dibujo hecho con luz que puede tocar al otro”, sostiene la autora.
Libro, fotos y poemas
El libro también incluye textos poéticos de su autoría, que no buscan explicar las imágenes sino resonar con ellas. Para Álvarez Ávila, ese diálogo entre palabra e imagen es un “maridaje exquisito” para cualquier alma sensible.
“Este libro no ofrece respuestas. Tal vez despierte preguntas. Es una invitación a explorar, a ver que en lo no claro también hay verdad, y que en lo borroso a veces se revela lo más profundo. Ojalá funcione como un espejito donde cada mujer pueda reconocerse a través de otra”, expresa.
La presentación de Quiasma no será solo una actividad literaria o fotográfica, sino una experiencia sensorial que convoca al arte, a la palabra, a la música y al encuentro. En un mundo saturado de imágenes instantáneas, esta propuesta invita a detenerse, a observar y a sentir desde otro lugar.




