Todos los sociales de la inauguración de TEA+: la clínica inteligente especializada en autismo
La clínica especializada en autismo TEA+ abrió sus puertas en Palmares Valley y se presenta como una solución hiperpersonalizada, prometiendo mejorar la calidad de vida de pacientes y familias. Conocé más en la nota.
TEA+: la clínica que entrena el cerebro para transformar el abordaje del autismo.
Marcos Garcia / MDZEste viernes 4 de septiembre en el Edificio Avatar de Palmares Valley ubicado en Luján de Cuyo, Mendoza, abrió sus puertas TEA+, una clínica inteligente especializada en autismo y neurodesarrollo.
Bajo la dirección médica del Dr. Raúl Otoya, el centro propone un abordaje hiperpersonalizado basado en FlowTEA, un método patentado de entrenamiento de redes neuronales funcionales. Diseñado junto con ingenieros de Cuyo, integra neurociencia, medicina de precisión y tecnología avanzada para redefinir el abordaje terapéutico del trastorno del espectro autista.
Sin embargo, desde TEA+ aclaran que su abordaje no se limita exclusivamente al espectro autista, porque el método FlowTEA está diseñado para intervenir en una amplia gama de trastornos del neurodesarrollo que incluyen el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), las dificultades específicas del aprendizaje, los trastornos específicos del lenguaje, los trastornos de conducta, y también aquellas condiciones vinculadas al área motora como las dispraxias, entre otras.
La historia de TEA+
TEA+ comenzó hace más de dos décadas, cuando el Dr. Otoya y su equipo empezaron a estudiar el cerebro en vivo para comprender las redes neuronales detrás de cada función cognitiva y conductual. En sus inicios, aplicaron estos desarrollos en niños con epilepsias refractarias que no respondían a los tratamientos convencionales.
Pero fue el crecimiento exponencial de los casos de autismo lo que los llevó a preguntarse qué podían hacer por estos pacientes. El punto de inflexión llegó con dos niños que padecían autismo y epilepsia catastrófica, con más de cuarenta crisis diarias. Al resolver su problema neurológico, comenzaron a hablar y a conectarse con el mundo. Fue entonces cuando, según recuerda Otoya, dijeron "wow" y supieron que su conocimiento sobre redes neuronales podía trasladarse al abordaje del autismo.
El método FlowTEA: medicina de precisión
FlowTEA parte de una premisa fundamental que el Dr. Otoya, en conversación con MDZ, explicó con claridad: dos pacientes con el mismo diagnóstico, por ejemplo autismo, y con la misma conducta que hay que modificar, no necesariamente responden al mismo perfil neurobiológico.
El proceso comienza con una evaluación neurofuncional exhaustiva que combina datos clínicos, escalas psicométricas, información de la familia, la escuela y el entorno social, además de evaluaciones neurofisiológicas. Con ese perfil neurobiológico individual se determina qué redes neuronales y funciones están involucradas en la conducta que se pretende mejorar, y a partir de ahí se diseña un entrenamiento específico. El secreto del método, enfatiza el doctor, no está en la tecnología que utilizan, sino en el procedimiento, en el cómo y el qué se entrena.
El entrenamiento integra distintas herramientas validadas en neurorehabilitación, como la estimulación magnética transcraneal, el EEG-neurofeedback, los sistemas de entrenamiento cognitivo computarizado, la inteligencia artificial y la realidad virtual. Sin embargo, ninguna de ellas constituye por sí sola el diferencial.
Las preguntas fundamentales, insiste Otoya, son qué entrenar, cómo hacerlo y durante cuánto tiempo. Lo define como un abordaje «de adentro hacia afuera» porque, en sus propias palabras, se meten dentro del cerebro y localizan las funciones y las redes neuronales responsables de las conductas que buscan modificar.
Un abordaje que involucra a la familia y al entorno
La neuropsicóloga Berenice Lemoine, directora general de TEA+, nos explicó que el método tiene varias patas de las cuales se sostiene: no solo se aborda al paciente, sino también a la familia y al entorno ecológico. No es lo mismo evaluar las capacidades de un niño en el consultorio que lograr que esas habilidades se generalicen a su vida cotidiana.
Por eso trabajan en coordinación con los colegios, enviando escalas a los docentes y manteniendo un intercambio permanente para realizar adaptaciones curriculares y del espacio. También articulan con los centros terapéuticos y terapeutas de cabecera, porque los pacientes nunca dejan las terapias y tienen que seguir con sus terapeutas y centros terapéuticos de cabecera. El objetivo es que los avances logrados durante el entrenamiento tengan continuidad en la vida diaria, en el hogar, la escuela y en coordinación con los profesionales que ya trabajan con cada paciente.
Tres meses de programa intensivo
El programa tiene una duración aproximada de tres meses, estructurado en tres etapas. La primera consiste en un trabajo presencial intensivo de dos semanas o un mes, según el caso. Luego hay un período de seguimiento a distancia de alrededor de un mes y medio, y finalmente una última semana presencial destinada a consolidar el trabajo realizado sobre las redes neuronales.
Conocé la clínica con este video
Además, la clínica fue diseñada bajo criterios de neuroarquitectura con iluminación regulada, control acústico y recursos destinados a reducir la sobrecarga sensorial. El Dr. Otoya nos explicó que la intención fue diseñar el espacio desde la experiencia de un chico con autismo, de modo que los chicos con esta condición ya desde la entrada empiecen a regularse conductual y emocionalmente y se preparen para los distintos tipos de entrenamientos.
"Lo importante son los resultados, no las promesas"
La neuropsicóloga Lemoine nos compartió ejemplos que ilustran el impacto del método. Hay pacientes que eran no verbales y de repente comenzaron a hablar, niños que lograron visualizar figuras en las nubes cuando antes no podían, y el caso de una madre que contó que su hijo había comenzado a mentir; para los padres esto era increíble porque implica que el niño pudo dar un paso más allá de la literalidad del discurso.
Aunque el diagnóstico precoz es fundamental porque el cerebro infantil tiene una capacidad de neuroplasticidad mucho mayor, desde TEA+ aclaran que también trabajan con adolescentes y adultos jóvenes. El futuro contempla avanzar hacia el tratamiento de adultos mayores, porque el trastorno del espectro autista no se acaba en la adolescencia.
Acceso y acompañamiento
No es necesario llegar con un diagnóstico previo: si hay sospechas, ya se puede consultar. La clínica cuenta con una concierge que asesora a los pacientes en todo el recorrido.
Como suele ocurrir con los tratamientos y tecnologías innovadoras —como sucedió con la ecografía 4D—, al principio no suelen contar con cobertura de las obras sociales. Sin embargo, cuando sus beneficios se hacen visibles y se reúne evidencia, su incorporación se extiende. Por eso es fundamental intervenir tempranamente, para potenciar las capacidades de los niños y que luego continúen el tratamiento con sus profesionales de cabecera, con mejores herramientas para aprender, comunicarse y desenvolverse en su vida diaria.
El mensaje que el equipo de TEA+ les deja a los padres es que están trabajando para poder mejorar la calidad de vida del niño y la familia, y que no duden en consultar.























