TEA+ abre en Mendoza: una clínica que busca transformar el abordaje del autismo y el neurodesarrollo
A través de su método exclusivo FlowTEA®, la institución combina neurociencia, medicina de precisión y tecnología avanzada de la mano de científicos de Cuyo.
Mendoza suma una nueva alternativa para el abordaje del autismo y otros trastornos del neurodesarrollo.
Rodrigo D'Angelo / MDZMendoza suma una nueva alternativa para el abordaje del autismo y otros trastornos del neurodesarrollo. TEA+, instalada en el Edificio Avatar de Palmares Valley, en Luján de Cuyo, propone trabajar sobre las funciones que presentan dificultades en cada paciente a partir de un diagnóstico individual y del entrenamiento específico de redes neuronales.
La propuesta tiene como director médico al Dr. Raúl Otoya, quien plantea una diferencia central respecto de los abordajes convencionales: el foco no está puesto solamente en la conducta que se busca modificar, sino también en identificar qué redes neuronales intervienen en esa función y cómo pueden ser entrenadas.

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Para eso, la clínica utiliza FlowTEA®, un método desarrollado a partir de más de 20 años de investigación, desarrollo e innovación en neurotecnología. El sistema incorpora distintas herramientas —entre ellas estimulación cerebral no invasiva, entrenamiento cognitivo computarizado y realidad virtual—, aunque para Otoya ninguna de ellas constituye por sí sola el diferencial.
“El secreto del método no está en la tecnología que utilizamos, sino en el procedimiento”, explicó el especialista.
Una clínica diseñada desde la mirada del paciente
El abordaje comienza incluso antes de que el paciente ingrese a una sala de entrenamiento. El edificio fue pensado bajo criterios de neuroarquitectura, con iluminación regulada, control acústico y recursos destinados a reducir la sobrecarga sensorial.
Otoya explicó que la intención fue diseñar el espacio desde una perspectiva poco habitual: no desde la mirada del profesional, del arquitecto o de los padres, sino desde la experiencia de un chico con autismo.
“Fue diseñado para que los chicos con esta condición ya desde la entrada empiecen a regularse conductualmente, emocionalmente y se preparen para los distintos tipos de entrenamientos”, señaló.
La clínica dispone de tres salas destinadas específicamente al entrenamiento de funciones que pueden encontrarse comprometidas, como la regulación emocional y conductual, la atención, la comunicación y la socialización.
Qué hay detrás del método FlowTEA®
La diferencia que plantea TEA+ aparece en la forma de determinar qué necesita trabajar cada paciente. El proceso comienza con una evaluación clínica que contempla el comportamiento en diferentes ámbitos: la familia, la escuela, el entorno social y el consultorio.
A esa información se suman escalas psicométricas para conocer capacidades y desempeño, además de evaluaciones neurofisiológicas. El objetivo es reunir ambos tipos de datos para construir un perfil neurobiológico individual.
Esto resulta especialmente relevante porque, según explicó Otoya, compartir un diagnóstico no significa necesariamente compartir el mismo funcionamiento neuronal.
“Dos pacientes con el mismo diagnóstico, por ejemplo autismo, y con la misma conducta que hay que modificar, no necesariamente responden al mismo perfil neurobiológico”, sostuvo.
Por esa razón, el método no parte de una receta única. La información obtenida permite definir qué redes neuronales y funciones están involucradas en la conducta que se pretende mejorar y diseñar a partir de allí el entrenamiento.
Del comportamiento a las redes neuronales
El especialista utilizó una comparación para explicar la diferencia entre este enfoque y buena parte de las intervenciones tradicionales.
Si un chico presenta dificultades para comunicarse, por ejemplo, puede trabajar mediante terapias fonoaudiológicas o neurolingüísticas. Esas intervenciones apuntan a mejorar la comunicación a partir del trabajo sobre la función observable.
En FlowTEA®, en cambio, el planteo es avanzar en sentido inverso: localizar las redes neuronales relacionadas con esa función, trabajar sobre su capacidad de funcionamiento y entrenarlas para incorporar nuevas habilidades.
El especialista lo define como un abordaje “de adentro hacia afuera”, asociado a las tecnologías top-down.
“Acá nosotros nos metemos dentro del cerebro y localizamos las redes neuronales responsables de las conductas que queremos modificar”, explicó.
La inteligencia artificial cumple un papel en este proceso porque permite procesar y reunir una gran cantidad de información y utilizar esos datos para ajustar la evolución del tratamiento.
Qué tecnologías utilizan en TEA+
El diferencial de TEA+ radica en FlowTEA®, un sistema registrado de entrenamiento de redes neuronales funcionales. A diferencia de las intervenciones tradicionales, este método organiza cada tratamiento en ciclos estructurados según las necesidades de cada paciente: evalúa el perfil clínico, mapea las funciones y redes involucradas, diseña la intervención, entrena mediante estímulos focalizados y mide los resultados de forma cuantitativa.
El entrenamiento combina distintas herramientas. Entre ellas se encuentran la estimulación cerebral no invasiva, EEG-Neurofeedback, los sistemas de entrenamiento cognitivo computarizado, la inteligencia artificial y la realidad virtual, junto con la asistencia imprescindible de las terapias clásicas.
Uno de los equipos utilizados es de estimulación magnética transcraneal. Según explicó Otoya, el dispositivo permite enviar impulsos magnéticos con distintas frecuencias para modificar la capacidad de trabajo de las neuronas y, en consecuencia, de las redes neuronales.
Durante las sesiones, los pacientes pueden realizar ejercicios cognitivos mientras utilizan diferentes recursos tecnológicos, como tablets, visores o sistemas de realidad virtual.
Sin embargo, el especialista vuelve a marcar una diferencia entre disponer de tecnología y contar con una metodología para utilizarla.
“TEA+ como centro terapéutico y que utiliza FlowTEA como metodología clave, no es un conjunto de aparatos o de herramientas tecnológicas”, es un sistema de entrenamiento afirmó.
Para Otoya, la pregunta fundamental no es qué dispositivo utilizar, sino qué entrenar, cómo hacerlo y durante cuánto tiempo.
El tratamiento no reemplaza las terapias habituales
Otro punto que TEA+ destaca es que la incorporación de este método no implica abandonar los tratamientos que ya realiza cada paciente.
El planteo es que FlowTEA® se articule con los terapeutas y centros de referencia. De hecho, Otoya fue enfático al respecto: “Los pacientes nunca dejan las terapias y en realidad tienen que seguir con sus terapeutas y centros terapéuticos de cabecera”.
El objetivo es que los avances logrados durante el entrenamiento tengan continuidad en la vida cotidiana, en espacios como el hogar y la escuela, y en coordinación con los profesionales que ya trabajan con cada paciente.
Duración del programa
El programa tiene una duración aproximada de tres meses. La primera etapa contempla, según el caso, 2 semanas o un mes de trabajo presencial intensivo. Luego se desarrolla alrededor de un mes y medio de seguimiento a distancia y, finalmente, se realiza una última semana presencial destinada a consolidar el trabajo realizado sobre las redes neuronales.
La modalidad combina así una primera instancia de intervención intensiva con un período de seguimiento y una etapa final presencial.
Investigación, medicina y tecnología
El desarrollo de la propuesta reúne conocimientos provenientes de distintas disciplinas. Parte de las investigaciones vinculadas con FlowTEA® se desarrollaron con la participación de neurocientíficos, físicos, bioingenieros y profesionales médicos de la región de Cuyo y egresados del Instituto Balseiro.
La apuesta de TEA+ es integrar esos desarrollos con la práctica clínica y utilizar la información obtenida de cada paciente para definir intervenciones específicas.
En ese punto vuelve a aparecer el concepto que atraviesa todo el modelo: la hiperpersonalización. No se trata solamente de incorporar nuevas tecnologías al tratamiento, sino de determinar de manera individual qué necesita entrenar cada persona y utilizar las herramientas disponibles en función de ese objetivo.
Dónde funciona TEA+ y cómo consultar
TEA+ abrirá este mes en el Edificio Avatar, Palmares Valley, Luján de Cuyo, Mendoza.
Para realizar consultas, se puede contactar a la clínica por WhatsApp al +54 9 2617 78-0257 o llamar al 08103 42 1095, disponible las 24 horas.
También se puede obtener información a través de www.institutoteamas.com y de Instagram, mediante la cuenta @instituto.teamas.







