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Las imágenes del cielo de Malargüe que revelan lo que el ojo no alcanza a ver

Las fotos fueron publicadas en Facebook. Las cámaras revelaron algo difícil de ver a simple vista en el cielo de Malargüe.

El cielo nocturno de Malargüe uno de los más bellos para fotografiar. Foto de Axel Vanstraelen .

El cielo nocturno de Malargüe uno de los más bellos para fotografiar. Foto de Axel Vanstraelen .

Cuando cae la noche, el cielo de Malargüe esconde mucho más de lo que puede observarse a simple vista. Colores, nubes de polvo interestelar y tenues fenómenos atmosféricos aparecen con mayor claridad cuando una cámara consigue acumular la luz durante varios minutos.

Una serie de fotografías publicadas en el grupo de Facebook Malargüe en Fotos volvió a demostrarlo. Las imágenes fueron tomadas desde el Pozo de las Ánimas y El Azufre, entre otros puntos del departamento, y permiten observar una cara poco conocida de algunos de los paisajes más sorprendentes del sur de Mendoza.

La Vía Láctea sobre la cordillera de Malargüe

Una de las imágenes más impactantes fue publicada por Lucas Dortone y muestra el centro de la Vía Láctea sobre la cordillera nevada, en Buta Mallín. La fotografía no surgió de un único disparo. Según explicó Dortone en su publicación, combinó 50 tomas de 20 segundos realizadas con una cámara Nikon Z6 II y un lente Viltrox de 16 milímetros. El resultado equivale a 16 minutos y 40 segundos de exposición acumulada. El procedimiento utilizado se conoce como apilado: varias fotografías del mismo encuadre se combinan para reducir el ruido digital y recuperar señales demasiado débiles para una toma convencional.

Debajo de la franja principal de la Vía Láctea se distingue una tenue emisión rojiza identificada como Sh2-27. Se trata de una región de hidrógeno ionizado asociada a Zeta Ophiuchi, una estrella masiva y extremadamente caliente cuya radiación ultravioleta afecta el gas que la rodea.

La señal es particularmente difícil de registrar con una cámara que no fue modificada para astrofotografía. Por ese motivo, Dortone destacó que buscó recuperarla durante el procesamiento sin intensificarla excesivamente.

Foto de Lucas Dortone.

Foto de Lucas Dortone.

El misterioso resplandor verde del Pozo de las Ánimas

Otra de sus fotografías fue realizada de madrugada por Lucas Dortone en el Pozo de las Ánimas, junto a la Ruta Provincial 222. En la escena aparecen las montañas nevadas, una de las grandes cavidades del lugar y un cielo cubierto por un resplandor verdoso. Aunque el color podría confundirse con una aurora, corresponde a un fenómeno diferente denominado airglow o luminiscencia atmosférica.

Durante el día, la radiación solar excita átomos y moléculas presentes en las capas altas de la atmósfera. Parte de esa energía es liberada durante la noche como una luz extremadamente tenue. En las emisiones verdes, uno de los principales responsables es el oxígeno.

El fenómeno se produce con frecuencia, pero generalmente resulta demasiado débil para percibirlo con claridad a simple vista. Las cámaras y las exposiciones prolongadas consiguen registrarlo mejor y revelar las bandas de diferente intensidad que atraviesan el cielo. Debajo de ese resplandor aparece el Pozo de las Ánimas, constituido por dos grandes dolinas. Estas cavidades se originaron por la disolución de materiales del subsuelo y el posterior hundimiento del terreno.

Foto de Lucas Dortone.

Foto de Lucas Dortone.

Nebulosas, temperaturas bajo cero y una fotografía panorámica

Buta Mallín también fue elegido para registrar la región de Rho Ophiuchi, una de las zonas más coloridas del cielo nocturno. Alrededor de Antares se concentran nubes de polvo, nebulosas de reflexión y regiones oscuras situadas a cientos de años luz de la Tierra. Dortone buscó fotografiar ese conjunto como parte del paisaje y no de manera aislada. La cordillera y el arroyo quedaron incorporados al encuadre junto con la región estelar.

Foto de Lucas Dortone.

Foto de Lucas Dortone.

Desde el mismo sector, Axel Vanstraelen realizó una panorámica en la que la Vía Láctea forma un gran arco sobre el arroyo y las montañas. La imagen fue compuesta a partir de aproximadamente 20 fotografías, tomadas con una sensibilidad ISO 4000, una apertura de 3.2 y 25 segundos de exposición.

Foto de  Axel Vanstraelen.

Foto de Axel Vanstraelen.

El propio autor aclaró que la fotografía fue editada con Lightroom, pero que no se trata de un montaje. Para conseguirla, el grupo debió trabajar durante una noche en la que la temperatura descendió hasta aproximadamente 8 o 10 grados bajo cero.

Foto de Carina Nava

Foto de Carina Nava

A estas imágenes se sumaron una postal nocturna de El Azufre, publicada por Susana Guajardo, y un intenso atardecer tomado desde el Complejo Planetario Malargüe, compartido por Carina Nava.

Foto de Susana Guajardo.

Foto de Susana Guajardo.

Las fotografías exhiben cielos que no siempre se presentan ante el ojo humano con esa intensidad. También muestran cómo la larga exposición, el apilado y el procesamiento permiten recuperar la luz escondida sobre algunos de los rincones más impactantes de Mendoza.