Beatriz García: "Están terminando con una generación de científicos"
Doctora en Astronomía, investigadora del CONICET y docente de la UTN, Beatriz García analizó la crisis científica y la ordenanza ufológica de Malargüe.
Beatriz García nació en Córdoba, estudió en La Plata y se radicó en Mendoza hace varias décadas.
Marcos Garcia / MDZBeatriz García desarrolla su actividad científica en Mendoza desde 1997 y es responsable de educación y difusión del Observatorio Pierre Auger, en Malargüe. Doctora en Astronomía, investigadora del CONICET y docente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), también integra la colaboración de QUBIC, en Salta.
Esa trayectoria le permite comparar el presente con otras etapas difíciles del sistema científico argentino. En una entrevista con MDZ, calificó la situación actual como “inédita” y “peor que nunca”. También analizó el impacto de los recortes, la salida de investigadores jóvenes y la relación de la comunidad científica con la sociedad.

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El impacto del desfinanciamiento en la ciencia argentina
García señaló que la inversión destinada a ciencia y tecnología se ubica en torno al 0,14% del Producto Bruto Interno, un porcentaje que, según explicó, retrotrae al país a los niveles de la década de 1970. A la pérdida salarial se suma la interrupción de los fondos para investigar. Además, agregó que no se está cumpliendo la ley de financiamiento científico, que ordena aumentar año a año las partidas para ciencia y tecnología, con el objetivo de llegar al 1% del PBI para 2032.
“Los subsidios están absolutamente cortados, suspendidos. Hace tres años que la mayoría de los investigadores argentinos no recibe un centavo”, afirmó. La falta de recursos afecta desde la renovación de computadoras hasta laboratorios que necesitan reactivos o sistemas de refrigeración.
Para la astrónoma, no se trata únicamente de una reducción presupuestaria. “El cambio de modelo incluye el desmantelamiento. En el paradigma actual, la ciencia y la tecnología no son prioridad”, sostuvo. Su conclusión fue categórica: “Un plan de Nación sin ciencia y tecnología es simplemente terminar con el Estado soberano”.
El futuro de los investigadores jóvenes
Uno de los puntos que más preocupa a García es la situación de los becarios posdoctorales. El 31 de julio finalizaron las becas de casi 400 investigadores, en su mayoría del CONICET. Son profesionales que ya completaron sus doctorados y esperaban la resolución de su ingreso a la Carrera del Investigador Científico.
“Es algo absolutamente inédito porque están terminando con una generación de científicos”, advirtió. Ante la falta de prórrogas, integrantes del sistema reactivaron un fondo solidario para sostener temporalmente a los afectados. “Estamos poniendo plata que sacamos de nuestra vida cotidiana para poder apuntalar a esta gente”, describió.
García reconoció que no observa una salida cercana, aunque diferenció esa mirada de una actitud de resignación: “Yo no soy muy optimista, lo que no quiere decir que baje los brazos y me quede a dormir en mi casa”.
“Algo hicimos mal”: la autocrítica de Beatriz García
La crisis también llevó a la científica a revisar el vínculo del sector con la sociedad. Ese fue uno de los ejes de Algo hicimos mal, la columna de opinión que publicó en MDZ. García recordó que entre 2005 y 2015 crecieron las acciones de comunicación pública y que distintos relevamientos mostraban una alta valoración social de la ciencia. Sin embargo, considera que ese reconocimiento no llegó a consolidarse.
“Probablemente nosotros nos hayamos, en algún momento, creído un poco más que el resto de la gente. Eso es malo. No somos más que nadie, somos trabajadores y trabajadoras como todo el mundo”, reflexionó. También dijo comprender por qué, ante tantos reclamos sociales, el sector no recibe un acompañamiento multitudinario.
Malargüe, entre la astronomía y el turismo ufológico
La ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante de Malargüe, que reúne turismo ufológico, astronomía y observación del cielo, fue uno de los hechos que impulsó a García a escribir aquella columna. Su reacción, contó, fue principalmente de tristeza.
El departamento alberga al Observatorio Pierre Auger y a la antena de espacio profundo de la Agencia Espacial Europea. Durante años, los científicos impulsaron visitas, actividades con escuelas y capacitaciones para docentes y guías turísticos. “¿Qué hicimos durante tres décadas para que el Concejo Deliberante se manifieste a favor de ese tipo de cosas?”, se preguntó.
García aclaró que no objeta que operadores privados ofrezcan avistajes u otras experiencias a quienes deseen contratarlas. Su cuestionamiento apunta a que una norma estatal coloque esas propuestas junto con disciplinas científicas. Desde el Observatorio Pierre Auger y en su carácter de investigadora del CONICET ya presentó una queja formal ante el Concejo Deliberante.
La situación, sostuvo, vuelve a plantear la necesidad de fortalecer la comunicación pública: “No podemos bajar los brazos. Hay que seguir insistiendo para que la gente advierta la importancia de la ciencia en su vida cotidiana y las diferencias entre lo que es ciencia y lo que es pseudociencia”.

