Qué pasó con el preciado atributo vendimial que desapareció en el teatro griego
Lo que comenzó como una pérdida dolorosa y cargada de incertidumbre para una de las soberanas más queridas de mandato cumplido, terminó de una forma inesperada.
La reina de mandato cumplido pasó días de incertidumbre y angustia.
La noticia del extravío de la banda de Marcela Gaua había encendido las alarmas en el ámbito cultural de Mendoza. Entre sospechas de un posible robo y la tristeza de perder un objeto de un valor sentimental incalculable, la Reina de la Vendimia de 1988 finalmente pudo respirar aliviada.
El escenario del milagro no fue otro que el teatro griego Frank Romero Day, ese gigante de piedra que la vio coronarse hace 38 años y que, caprichosamente, decidió custodiar su banda durante cinco días bajo el agua.
Un hallazgo que terminó con la angustiosa búsqueda
El operativo de rescate comenzó gracias a una cadena de favores y al compromiso de quienes custodian nuestra cultura. El hallazgo fue posible gracias a la intervención de una empresa de seguridad local, cuyo jefe de operaciones se movilizó tras ver un posteo en redes sociales impulsado por su esposa. Esta red de comunicación digital fue el motor que permitió que una última inspección en el predio del teatro no fuera en vano.
El posteo de la reina de mandato cumplido tras extraviar su banda
La ubicación exacta del hallazgo explica por qué el objeto no fue detectado en los rastrillajes iniciales. El atributo histórico se encontraba específicamente entre el sector Malbec 5 y la pasarela del teatro. Según se pudo reconstruir, la banda se había deslizado accidentalmente hacia una canaleta pluvial muy pequeña, quedando sumergida y oculta a la vista de los transeúntes, pero expuesta al agua constante tras las fuertes lluvias.
El estado de un símbolo con historia
Tras pasar cinco días en el agua, el estado de la banda refleja el paso del tiempo y las inclemencias climáticas. La soberana de 1988 detalló que el atributo fue encontrado completamente empapado y con rastros evidentes de humedad.
Aunque la tela presenta algunas zonas desteñidas por el contacto prolongado con el agua, Marcela se mostró optimista y ya planea una restauración profunda para que la pieza recupere el brillo y la elegancia que lucía cuando le fue entregada originalmente en una inolvidable fiesta de la Vendimia.



