Qué pasa cuando una tonada mendocina cruza la cordillera: el encuentro detrás de una canción
El 12 de agosto, Ini Ceverino lanzará “El mejor motivo” junto a la chilena Francesca Ancarola, dentro del proyecto “La tonada en otras voces”.
"La tonada en otras voces” ilustrada por el artista Andrés Casciani.
Antes de que aparezca la canción hay un patio. Cae la tarde en Cuyo, las guitarras empiezan a templarse y alguien se dispone a cantar. No hay escenario ni distancia entre quien interpreta y quien escucha. La tonada sucede ahí, entre voces, silencios y encuentros. De esa escena sencilla y profundamente arraigada en la memoria cultural de la región parte el nuevo proyecto de la mendocina Ini Ceverino.
El próximo 12 de agosto, la cantautora, docente e investigadora presentará en las plataformas digitales una nueva entrega de “La tonada en otras voces”, un trabajo con el que se propone sacar al género de cualquier lugar de quietud para ponerlo a conversar con músicos provenientes de otras tradiciones.
La canción elegida esta vez es “El mejor motivo”, del compositor Fabiano Navarro. Y el encuentro no es casual: Ceverino comparte la interpretación con la cantautora chilena Francesca Ancarola. Dos voces a uno y otro lado de la cordillera para una música que, lejos de entender los límites geográficos como una frontera, los convierte en punto de encuentro.
“El mejor motivo”: cuando el paisaje deja de ser paisaje
Hay canciones que nombran un territorio y otras que consiguen que ese territorio se vuelva emoción. “El mejor motivo” pertenece a las segundas. En la escritura de Navarro, los elementos reconocibles del universo cuyano no aparecen como una enumeración de postales. La viña, el saucedal, la montaña, el verdor o los pájaros forman parte de una geografía afectiva. El paisaje sirve para hablar de la ausencia, del deseo de encontrar al otro, de la espera y, finalmente, del abrazo.
La canción comienza en un territorio íntimo, atravesado por la búsqueda, y poco a poco ensancha su horizonte. Lo amoroso deja lugar al encuentro con los demás y la amistad adquiere protagonismo hacia el final.
Ese movimiento resulta especialmente significativo dentro de “La tonada en otras voces”. Porque el proyecto de Ceverino también parte de algo propio para salir al encuentro de otro.
Una voz llega desde Chile
La presencia de Francesca Ancarola suma una nueva capa a esa lectura. No se trata simplemente de incorporar una invitada internacional a una canción argentina. La apuesta del proyecto es otra: permitir que una tradición musical dialogue con una sensibilidad diferente sin desdibujarse para conseguirlo.
Ceverino y Ancarola se encuentran en una tonada que sigue reconociendo su raíz cuyana. En ese cruce, la cordillera deja por un momento de dividir dos países y pasa a funcionar como una enorme caja de resonancia.
Ese parece ser, precisamente, uno de los conceptos más interesantes de “La tonada en otras voces”: pensar que una música tradicional no necesariamente se preserva manteniéndola inmóvil. También puede hacerlo viajando, encontrando nuevos intérpretes y aceptando otras maneras de decir.
La producción musical, los arreglos y las guitarras de esta versión están a cargo de Martín “Zurdo” Barros, mientras que Ricardo Vaccari asumió la producción ejecutiva. La mezcla y masterización se realizaron en Estudio El Tano, de Gustavo Bruno.
Una tapa que también cuenta la canción
Pero “El mejor motivo” empieza a narrarse incluso antes de darle play. El arte creado por Andrés Casciani para acompañar el lanzamiento evita el camino más obvio. No hay una fotografía convencional de las intérpretes ni una representación costumbrista de Cuyo. En cambio, hay capas.
Un gran perfil femenino construido en azules ocupa buena parte de la imagen. Sobre él avanzan líneas, transparencias y formas vegetales. Los tonos fríos chocan y a la vez conviven con ocres, amarillos y rojos. Más abajo, una figura oscura, cubierta por lo que parece un poncho, se recorta sobre una elevación del paisaje.
Nada está completamente separado de lo demás.
El rostro es atravesado por trazos. El paisaje se mezcla con el cuerpo. Las líneas parecen continuar más allá de las formas que deberían contenerlas. Hay sectores definidos y otros que apenas se insinúan.
Leída desde el concepto del disco, la obra de Casciani ofrece una interesante traducción visual de aquello que Ceverino propone musicalmente: una identidad que no desaparece cuando entra en contacto con otras, sino que adquiere nuevas capas.
La tapa tampoco intenta representar una tradición congelada. Hay referencias reconocibles al territorio, pero sometidas a una composición contemporánea, de superposiciones, transparencias y gestualidad. De la misma manera que la tonada se abre a otras voces, la imagen toma elementos asociados con una memoria cuyana y los coloca en un lenguaje visual diferente.
Música y arte terminan hablando, entonces, de lo mismo sin necesitar explicarse mutuamente.
Un patio cuyano con la puerta abierta
“La tonada en otras voces” tiene como punto de partida aquella imagen del patio al caer la tarde. Ceverino recupera la tonada como un canto que ocurre en comunidad, pero modifica las dimensiones de ese patio: los invitados ahora pueden llegar desde otras geografías y tradiciones musicales.
“El mejor motivo” será la próxima pieza de ese recorrido y estará disponible desde el 12 de agosto a través de AMA, la Agregadora de Música Argentina desarrollada por el Instituto Nacional de la Música. La herramienta permite distribuir producciones nacionales en más de cien servicios digitales de música. INAMU
Hay algo especialmente coherente en que sea esta canción la elegida para continuar el proyecto. Su recorrido comienza con alguien que busca y termina con alguien dispuesto a encontrarse, abrazar y compartir.
Quizás allí también pueda encontrarse una definición posible de la música popular: una tradición que sabe de dónde viene, pero necesita de otros para seguir circulando.
Por eso, cuando Ini Ceverino y Francesca Ancarola se encuentren en “El mejor motivo”, la tonada no habrá dejado Cuyo por cruzar la cordillera. Tal vez ocurra exactamente lo contrario: el patio cuyano, sencillamente, se habrá hecho más grande.