Por qué las personas con buenos amigos suelen vivir más años
Diversos estudios muestran que los amigos fortalecen la salud física y mental y pueden aumentar la esperanza de vida.
La amistad también es salud: qué dicen las investigaciones. Foto: Canva.
Cuando se habla de hábitos saludables, la mayoría piensa en hacer ejercicio, dormir bien o llevar una alimentación equilibrada. Sin embargo, existe otro factor que la ciencia considera igual de importante y que muchas veces pasa desapercibido: tener amigos.
Lejos de ser únicamente un aspecto emocional, mantener vínculos sociales estables se asocia con una mejor salud física, una menor incidencia de enfermedades y una mayor expectativa de vida. Así lo demuestran diversas investigaciones desarrolladas durante las últimas décadas por universidades y centros de salud de distintos países.

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Tener amigos reduce el estrés y protege el corazón
Uno de los principales beneficios de la amistad es su capacidad para amortiguar el estrés cotidiano. Cuando una persona comparte preocupaciones, recibe apoyo o simplemente pasa un momento agradable con amigos, el organismo reduce la producción de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Al mismo tiempo, aumenta la liberación de oxitocina y endorfinas, sustancias relacionadas con el bienestar, la tranquilidad y la confianza.
Esta respuesta fisiológica también tiene efectos sobre el sistema cardiovascular. Las personas con redes sociales sólidas suelen presentar menor presión arterial y un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.
La amistad fortalece el sistema inmunológico
Las relaciones sociales también repercuten en las defensas del organismo. Diversos estudios observaron que quienes mantienen una vida social activa responden mejor frente a infecciones y presentan menores niveles de inflamación crónica, uno de los factores vinculados al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de cáncer.
Los especialistas sostienen que el aislamiento social prolongado puede generar un impacto biológico comparable al de otros factores de riesgo para la salud.
Un aliado contra la depresión y la ansiedad
Los amigos cumplen un papel fundamental en la salud mental. Poder conversar, sentirse escuchado y compartir experiencias reduce el riesgo de desarrollar cuadros de ansiedad, depresión y estrés crónico. Además, las personas con vínculos afectivos fuertes suelen recuperarse con mayor rapidez de situaciones difíciles como enfermedades, pérdidas o crisis personales.
No se trata únicamente de la cantidad de amigos, sino de la calidad de esas relaciones y del apoyo que brindan en los momentos importantes.
Las personas con amigos también adoptan hábitos más saludables
Otro aspecto que destacan las investigaciones es el llamado "efecto contagio positivo". Compartir tiempo con personas que realizan actividad física, mantienen una alimentación equilibrada o promueven hábitos saludables aumenta las probabilidades de adoptar esos mismos comportamientos.
Salir a caminar, practicar un deporte, cocinar o simplemente encontrarse para conversar puede convertirse en una herramienta para cuidar tanto la salud física como el bienestar emocional.
¿La amistad puede ayudar a vivir más?
Una de las investigaciones más citadas sobre este tema concluyó que las personas con relaciones sociales sólidas tienen una mayor probabilidad de vivir más tiempo que quienes permanecen aislados.
Los investigadores incluso sostienen que la falta de vínculos sociales puede representar un riesgo para la salud similar al tabaquismo, el sedentarismo o la obesidad.
Por eso, cada vez más especialistas consideran que cultivar amistades no solo mejora la calidad de vida, sino que también constituye un verdadero factor de protección para la salud.
Al igual que una alimentación equilibrada o la práctica regular de ejercicio, dedicar tiempo a fortalecer los vínculos personales puede convertirse en una de las decisiones más beneficiosas para vivir mejor y durante más años.


