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Los volcanes de Argentina que se pueden visitar: uno se recorre por dentro

Cráteres con lagunas, campos de lava y un volcán que permite caminar entre sus cárcavas: cinco experiencias para descubrir otra cara de Argentina.

Con más de 800 volcanes, la Payunia constituye uno de los parques volcánicos de mayor densidad y diversidad del planeta. Es uno de los lugares más sorprendentes de Argentina. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

Con más de 800 volcanes, la Payunia constituye uno de los parques volcánicos de mayor densidad y diversidad del planeta. Es uno de los lugares más sorprendentes de Argentina. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

Argentina no solo tiene volcanes para observar a la distancia. También existen cráteres a los que se puede llegar caminando, antiguos campos de lava que se recorren en excursiones y hasta un volcán cuyo interior quedó expuesto por la erosión.

El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) reconoce al menos 38 volcanes activos en el territorio continental y el límite con Chile. Sin embargo, “activo” no significa que se encuentre en erupción ni que todos puedan visitarse. La posibilidad de ingresar depende de su comportamiento, las características del terreno y las disposiciones de cada área protegida.

En este mapa de fuego, piedra y ceniza aparecen cinco destinos que permiten acercarse al universo volcánico sin necesidad de ser vulcanólogo.

La Payunia. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

La Payunia. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza.

La Payunia: un desierto con más de 800 volcanes

A unos 120 kilómetros de la ciudad de Malargüe, la Reserva Natural La Payunia parece un paisaje de otro planeta. Sobre sus planicies negras, rojizas y cobrizas se distribuyen más de 800 conos volcánicos, una de las concentraciones más sorprendentes del mundo.

Las excursiones suelen ocupar el día completo y atraviesan campos de lava, ceniza y antiguas bombas volcánicas. Entre las paradas más impactantes están Pampa Negra y el volcán Morado, donde una caminata breve permite alcanzar el cráter.

Desde distintos puntos también pueden observarse el Payún Matrú, dueño de una caldera de nueve kilómetros de diámetro, y el Payún Liso, que conserva hielo en su cráter durante el invierno. La presencia de guanacos, choiques y otras especies patagónicas completa una experiencia en la que la geología sigue marcando el paisaje.

El Volcán Malacara está dentro del 10% de los atractivos más populares del mundo Foto: Felicitas Oyhenart
El Volcán Malacara está dentro del 10% de los atractivos más populares del mundo Foto: Felicitas Oyhenart

Caminar por el interior de un volcán de Argentina

El volcán Malacara se encuentra a unos 42 kilómetros al sudeste de Malargüe, camino a la laguna Llancanelo. Su gran particularidad es que puede recorrerse entre las cárcavas abiertas en su estructura, como si la montaña hubiera cortado una ventana hacia su pasado.

La visita consiste en un trekking guiado con reserva previa. El sendero avanza entre paredes oscuras y pasadizos modelados por la erosión, mientras permite comprender cómo se formó y transformó el volcán.

Desde los sectores más elevados se obtienen panorámicas del norte de La Payunia, la laguna Llancanelo y la antena DS3 de la Agencia Espacial Europea. Se puede llegar en vehículo particular, aunque parte del camino es de ripio y debe transitarse despacio.

Parque de nieve Batea Mahuida.

Parque de nieve Batea Mahuida.

Batea Mahuida: esquiar sobre un antiguo volcán

En Villa Pehuenia, Neuquén, un volcán inactivo se convirtió en uno de los parques de nieve más singulares de la Patagonia. Batea Mahuida es administrado por la comunidad mapuche Puel y guarda una laguna dentro de su cráter.

Durante el verano es posible recorrer la costa de la laguna y ascender hasta la cumbre. En invierno, la nieve transforma sus laderas en pistas de esquí y permite realizar paseos en motos de nieve hacia el cráter.

El acceso se encuentra a poco más de 15 kilómetros del centro de Villa Pehuenia. Las autoridades locales advierten que durante el invierno puede ser obligatorio utilizar cadenas por la acumulación de hielo y nieve.

El volcán Lanín está en el extremo sudeste de la cadena volcánica Villarrica-Quetrupillán-Lanin. Foto: Segemar

El volcán Lanín está en el extremo sudeste de la cadena volcánica Villarrica-Quetrupillán-Lanin. Foto: Segemar

Lanín: llegar hasta la base del gigante patagónico

Con su cumbre nevada y su silueta casi perfecta, el Lanín es uno de los volcanes más reconocibles del país. El Parque Nacional Lanín ofrece circuitos vehiculares y un sendero para aproximarse a su base desde el área Tromen.

Llegar a la cima es otra historia: el ascenso tiene una dificultad alta, demanda generalmente dos días y una noche, exige equipamiento obligatorio, reserva y registro. No debe confundirse con una caminata turística convencional, especialmente durante el invierno.

Laguna Azul es un espejo de agua ubicado en el cráter de un volcán inactivo del campo volcánico de Pali Aike. Foto: Wikipedia

Laguna Azul es un espejo de agua ubicado en el cráter de un volcán inactivo del campo volcánico de Pali Aike. Foto: Wikipedia

Laguna Azul: un cráter escondido en Santa Cruz

A 62 kilómetros de Río Gallegos aparece un espejo de agua intenso en la base de un cráter inactivo. Laguna Azul forma parte del campo volcánico Pali Aike y puede integrarse a un recorrido vehicular de aproximadamente dos horas.

Es una de las opciones más accesibles para observar de cerca un paisaje volcánico sin realizar un trekking exigente.

Qué revisar antes de visitar un volcán

En pleno agosto, que un atractivo sea visitable no significa que esté habilitado todos los días. La nieve, el viento, el hielo y el estado de los caminos pueden modificar las excursiones en pocas horas.

Antes de salir se debe consultar el pronóstico, el estado oficial de las rutas y las indicaciones de guardaparques o direcciones de Turismo. También es fundamental contratar guías habilitados cuando corresponda, no abandonar los senderos, no extraer rocas ni plantas, llevarse los residuos y mantener distancia de la fauna. En territorio volcánico, la mejor huella es la que desaparece cuando termina la visita.