Los destinos del turismo ufológico en Argentina y qué tener en cuenta al viajar
Lugares que atraen a curiosos y aficionados por el fenómeno ovni, hospedajes y costos orientativos
El turismo ufológico es una modalidad de viaje que se centra en la visita a lugares vinculados con fenómenos aéreos no identificados, también conocidos como ovni. En Argentina, existen distintas regiones que han sido escenario de testimonios, registros fotográficos y relatos sobre supuestos avistamientos, lo que ha generado un interés creciente entre visitantes nacionales e internacionales.
A lo largo del país, se ha consolidado una suerte de circuito informal que reúne destinos que han sido señalados en informes y foros especializados en el tema. Algunos de estos lugares cuentan con infraestructura turística organizada, mientras que otros mantienen una propuesta más espontánea, basada en la iniciativa de comunidades locales o guías independientes.
Capilla del Monte y los ovnis
Uno de los destinos más reconocidos por los viajeros interesados en la temática ovni es Capilla del Monte, en Córdoba. Allí, el Cerro Uritorco es considerado por muchos como un epicentro de energía y lugar habitual de avistamientos. La ciudad organiza festivales, caminatas nocturnas, charlas y visitas guiadas en torno a estos fenómenos. También existe un “Paseo Alienígena”, una calle céntrica donde se ofrecen productos temáticos y recorridos relacionados con la temática. Inclusive en febrero se realiza el Festival Alienígena.
Los alojamientos en Capilla del Monte incluyen hosterías, cabañas, hoteles boutique y campings. Los precios varían según la temporada y los servicios ofrecidos, por lo que es recomendable consultar valores actualizados antes de viajar.
Cachi y el ovnipuerto
En el norte del país, Cachi, en Salta, ha sido señalado en distintos reportes como un lugar donde se han registrado luces extrañas en el cielo y otros fenómenos considerados inusuales por quienes los presenciaron. Este destino tiene un ovnipuerto que construyó un artistas suizo Warner Jaisli y que es un lugar de paso obligado para quienes realizan turismo ufológico.
En esta localidad salteña existen posadas, hoteles y casas de familia que ofrecen hospedaje a los visitantes. También se organizan caminatas nocturnas y excursiones a zonas donde se han producido avistamientos, como el Parque Nacional Los Cardones y la recta del Tin-Tin.
La ciudad intraterrena en Córdoba
A pocos kilómetros de Capilla del Monte, se encuentra el paraje de Ongamira, una zona serrana con formaciones rocosas particulares que ha sido incorporada dentro del circuito por su cercanía con lo que algunos consideran puntos de “contacto” con otras dimensiones o civilizaciones. También se menciona a Erks, una ciudad intraterrena mítica que, según algunas interpretaciones, estaría ubicada en las profundidades del cerro Uritorco.
En estas zonas no existe una gran infraestructura hotelera, pero sí se ofrecen hospedajes rurales, casas de retiro espiritual y espacios para acampar. El acceso a algunas áreas requiere vehículos particulares o servicios de traslado específicos.
Turismo ufológico en La Pampa
En el oeste pampeano, la localidad de Victorica ha sido mencionada en medios especializados y programas de investigación por una serie de testimonios sobre luces en movimiento, objetos circulares y casos asociados al fenómeno ovni. La región cuenta con un entorno de campos y caminos rurales que favorecen la observación del cielo nocturno.
La oferta turística de la zona incluye estancias, posadas y hoteles familiares. Algunas visitas se realizan en horarios nocturnos, con guías locales que relatan experiencias y ofrecen recorridos por caminos rurales donde se han reportado casos.
Los ovnis sobrevuelan el Nahuel Huapi
En la Patagonia argentina, San Carlos de Bariloche ha sido escenario ocasional de reportes relacionados con los ovnis. Algunos testimonios se concentran en zonas aledañas al lago Nahuel Huapi, en las afueras del centro urbano o en áreas de difícil acceso en la montaña.
A pesar de no contar con una infraestructura específica para el turismo ufológico, la ciudad ofrece un amplio abanico de servicios turísticos, alojamiento y excursiones que pueden combinarse con actividades de observación nocturna.
Mendoza y los posibles puntos de encuentros alienígenas
Aunque Mendoza no figura como parte de los circuitos clásicos del turismo ufológico, en la provincia se han registrado testimonios y relatos sobre luces y objetos no identificados en distintas zonas. Aficionados al fenómeno mencionan áreas como el Cerro Tunduqueral en Uspallata y sectores de Malargüe como el Paso Pehuenche.
Algunos visitantes combinan la propuesta turística tradicional de la provincia con actividades nocturnas como observación del cielo en zonas de baja contaminación lumínica. El turismo astronómico, que también se desarrolla en Mendoza, ha generado espacios propicios para encuentros y charlas sobre fenómenos no convencionales.
Costos y consideraciones para ver ovnis
Los precios de los hospedajes varían de acuerdo con la época del año, la categoría del alojamiento y la ubicación geográfica. Algunos destinos presentan una mayor demanda en temporada alta, lo cual puede influir en la disponibilidad y en los valores. En general, es posible encontrar opciones accesibles para distintos presupuestos, aunque se recomienda realizar reservas con antelación en fechas de eventos especiales o festivales temáticos.
De acuerdo con algunos sitios web de viajes, en esta época del año una escapada a Capilla del Monte, que incluye avión desde Mendoza, alojamiento de tres noches en cabaña y traslado ida y vuelta al aeropuerto cuesta $393.010 por persona. Por otro lado, las escapadas a Bariloche de 4 días con aéreos y tres noches de hotel cuestan $353.246 por persona.
Asimismo, los paquetes a Salta que incluyen vuelos con escala y hospedaje en departamento, más traslados desde el aeropuerto para dos personas cuesta $603.519.
Es importante tener en cuenta las condiciones climáticas, las recomendaciones de seguridad y los accesos a determinadas áreas, sobre todo en zonas rurales o serranas. Algunas actividades pueden requerir movilidad propia o contratar transporte en forma particular.



